Archivo rebelde en
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l u. mua ¡gg. ppm nn milano mala llmliun quo al manolo la vida privada.
nl In men y t. pu pdblIam Art. dv la Constitución. Periódico ¡nnnnnnnlentn ne combate.
Director: RICARDO PLOREMS I AG0N. Jefe de Redaoolon. Juan Siarabio.
AÑO 2; EPOCA. r oficinas. ozuorinchánnlúg AvoSAINT LOUIS, M0. Abril xq de x905: interes! as second amas matter. February 21. i905. a: the ¡host ¿ándalo y 3m embargo uaflfflez omce ut Salut louis, Mo. under the Act of Congress o! March a, i379. ns nnnnpnn uns.
No es un hecho vulgar el que lhoy recuerda el pueblo mexicano. En el índice de sus inmensas lesventuras aparecen fechas que evocan hecatombes, pero entre estas hay pocas que por su rudeza puedan resistir un paraugáu con aquella cuyo recuerdo entris teca hoy ai. la Patria ovfenclida. a El pueblop fatigadoe habia decidido erguir las espaldas flageladas. Las cabezas esclavas ha»
blan concebido una idea. libertadora; un anhelo de justicia hencbía los pechos generosos y la atmósferaenveuenada. se purificaba gran prisa al soplo vde un civismo sincero, honrado, robusto. Ese civismo amenazaba el derrumbamiento del gobernante que agita su epilepsia en el solio de Nuevo León, convirtiendo en carne de rastros. los ciudadanos de un Estado que su po alguna vez seraltivo y ser viril.
El monstruo seindignÓLSintiÓ las cáleras del chacal ante la presa que huye. Pensé en los forzados dias de vigilia que lo amenazaban si dejaba perder su re. baño Se. soñó tan infortunado como Tántalo: la carne humana pasaría delante de él y no podría hincarle las zarpas, ni humedecer los labios con sangre tibia, ni calmar su nerviosidad con el espectáculo de las vísceras sangrientas.
Al prcsentir el derrumbamiento, los instintos del Gobernador de Nuevo León se rebelaron. No se dejaria. arrancar la presa y se dispuso conservada con el celo utilitarista que pone el carnicero para la guarda. de su ganado.
Entretanto el pueblo buscaba directores viriles que lo llevaran la victoria, y cometió el grave errormdeflconfiar, su, Jepresentacional eunucos que marcharon México álastimarse las rodillas en las antesalas del Dictador, fingiendo ignorárique la dignidad es bastante pesada para poder llegar con ella hasta el Déspota.
El civismo no puede codearse con las libreas palaciegasf eso lo sabían muy bien los directores de la oposición neoleonesa, pero hay dignidades elásticas, hay almas rufianescas, susceptibles de amoldarse las circun stancías y de adoptar las formas que apetece la tiranía.
El pueblo de Nuevo León hubiera llegado la victoria dirigido por luchadores. Dirigido por eunucos fue arrastrado la catástrote.
Sus directores cometieron el crimen de arrastran se lanzando quejas los pies del Dictador, para que éste aflojara la garra que empuñalia el látigo personificado por Bernardo Reyes. No tuvieron ni siquiera los lógicos furores de las bestias castigadas que arremeten contra el domador, no contra la barra de hierro; que reservan snscorajes para el que fustiga, no para el fuete; y menos dignas que las bestias se quejaron, no rugieron.
Bernardo Reyes es un azote, un flagelo esgrimido por el Autórata. Sin el brazo brutal que lo crestalla sobre las carnes del pueblo, el látigo seria inofensivo, y el inmenso crimen de los directores políticos de Nuevo León consistió en atacar únicamenteá Reyes (eldátigo. adulando al mismo tiempo Díaz (el brazo que lo esgrime. Resultó lo que naturalmentetenia que suceder. los tiranos los alarma el civismo, pero no el civismo giboso y enclenque de los que acuden ellos con el alma cobarde rebosando hiel y los rostros innobles contraídos por sonrisas de lacayos. El civismo que alarma los tiranos es el franco. el resuelto, el enérgico civismo de ¡los espíritos viriles que tienen una protesta para cada atropello. que formulan una acusaciïán para cada atentado y que saben guardar intactas sus formidables cóleras para convertirlas en suprema vengadora. justicia ála hora de las reivindicaciones.
El pueblo fué valiente; pero co. mo sus directores fueron cobardes, la tiranía se insolentó, y una mañana, la delz de Abril de 1903, en que el pueblo manifestaba su deseo de que concluyera el odios0 calitato de Bernardo Reyes, fuévillanamenteacuchillado por los esbirros del hombre que en lugar de ser el amparo de la sociedad es su verdugo y su azote.
Marchaba el pueblo pacíficamente por las calles de Monterrey, lleno de entusiasmo cívico, confiando en que sus directores sabrían llevarlo la. conquista de sus libertades, cuando una alevosa descarga salida de los balcones y las azoteas del Palacio Municipal hizo sus primeros estragos en la compacta comitiva.
Las descargas se sucedieron; ya no sólo llovía plomo y fuego de las alturas del Palacio: la muerte también se recibía de los esrbirros montados y aún delosdé pié. En la confusión que la carnicería produjo, el pueblo rugíó y buscó anhelante sus directores, deseoso de encontrar en a1guno de ellos al caudillo que lo llevara vengar la sangre derramadap. Vano intento; los directores habian huido. Ahfsi los directores no hubieran sido cobardesl. Qué inmensa provisión de odio debe haber en el corazón del pueblo nuevoleonés lLas heridas que alevosamente le abrió la criminal ambición de Bernardo Reyes, sangran aún, y la existencia de esa sangre querida debe ervir para no olvidar el ultraje y para justificat la represalia.
un JUEZ ¿Annan Rafael Martinez zi quien Bernardo Reyes improvisara abogado en premio los servicios que le prestó en la última campaña electoral de Nuevo León.
Rafael Martínez, eX DÍTÉCÍOY del asqueroso Azote y ratero incorregible, ha cometido una una nueva fechoría: se robó cerca de mil pesos que en calidad de depósitos tenía en el Juzgado 29 Local de Monterrey, que era su cargo.
El hecho ha causado gran cs4 continúa en libertad.
Los depósitos dciraudados corresponden las personas siguientes: al Sr. Adolfo Cantú, 3300. 00, al Lic. Manuel Saldaña 3200. 00. Don Nieves Morantes 520. 00, al Lic. Miguel Cirilo, 10. 00 y áalguuas más cuyos nombres no hemos podido averiguar.
Rafael Martinez es autor de un gran número de latrocinios que ha consumado ya sólo óya en counivencia de su compañero y protector el Lic. Rafael Dávila, yerno de Bernardo Reves. El. GOBIERNO DE JALISCO.
La reaccion clericnl.
El Gobierno de Ahumada se está. distinguiendo por su afán de reprimir la libertad del pensamiento y por las complacencias con que favorece al clero fementido. raiz del sensacional cuanto inj ustificado encarcelamiento del joven Roque Estrada, Director de «Aurora Social. los estudiantes de las Escuelas Profesionales y del Liceo del Estado de Jalisco, lanzaron al público la protesta, que insertamos en uno, de los. últimos números de REGENERACION.
Con ese motivo y en atención órdenes superiores, el Lic. Tortolero, Director de la Escuela Preparatoria, pretendió obligar los alumnos de este instituto que firmaran una contra protesta conmiuándolos, para el caso de que se rehusasen, con la aplicación de severisimas penas.
Nada difícil es que para esta fecha, hayan sido expulsados del Liceo de Varones los alumnos que se negaron manchar su decoro obedeciendo el mandato humillante del Lic. Tortolero.
El clero, en cambio, se vigoriza ¿añ erápógïo. ue le presta el iGvobierno de Ahumada, descaradamente pisotea nuestras leyes y se ¡ïtreve alterar la tranquilidad pública armando motines, como el de Lagos, que ha venido evidenciar que el partido de la traición aún está en pie, que aún no se declara vencido, que aun está dispuesto disputar el Gobierno de la Nación y cubrimos nuevamente de luto y de oprobio.
Nuestras Leyes de Reforma de hecho están derogadas en todas las poblaciones del Estado de Jalisco, lo mismo que en el resto de la RepúblicaEn Amatitán, importante cabecera municipal del 129 Cantón de Jalisco, el tonsurado José Ma Navarro es verdaderamente quien gobierna. Sus órdenes son acatadas sin objeción alguna por el Alcalde Arcadio Outiveros y demás autoridades inferiores.
Cuando reducido número de feligreses concurre la celebración de los llamados ejercicios espirituales, el fraile citado ordena la Policía que reuna al pueblo y lo conduzca la iglesia: mandato que en todas ocasiones es religiosamente cumplimentado.
El Sr. Dolores Meza protestó porque ásu Sra. Rafaela Manayo se le obligó concurrir en la. forma descrita. áunos ejercicios eepíritualea y el Sr. Meza fué cncarcclado y consignado luego un Juez Penal que buen seguro lo condenarú por desacutos la Divinidad. El fanático Nicasio Rosales, Inspector de la Seguridad Pública, en un arranque dc santa indignación amenazó de muerte al Sr. Meza, áquieule dijo: Hereje no pierdo la esperanza de que perezcas en mis manos.
El fraile Navarro, luciendo su sotaua, recorre diariamente Ia población en demanda de limosnas para el templo, y organiza con el mismo objeto comisiones de señoritas fauatizudas.
En las escuelas católicas (le Amatitán, fomentadas por Navarro, se viola la Ley, puesto que no se observan los programas oficiales y se embrutcce la niñez con prácticas absurdas. Los alumnos dedican 1a mayor parte del tiempo escolar rezos y al. o Cuando ln República pronuncle nu voz ooburnnn. son ionuno aomcvornc o dlmlIlL GAMBETTA.
Administrador: Enrique Flores Magnuaprenrlizaje de (lOClTÍIIHS religiosas que están rcñidzis um la cimcia con los austcros principios dela vurdatlcrn moral. En esas escuelas es donde el Clero está elaborando las fuerzas que, mañana, si los líbprales no estamos preparados para evitarlo, lo han (le devolver el dominio dc la Nación.
Porfirio Diaz, que con su torpe política (le conciliación ha inflamado las ambiciones del traidor y odioso partido conservador, cs el principal culpable dela reacción clcrícal que amenaza nuestra República.
Urge que los sinceros partidarios de nuestra Constitución, nos organicemos vigorosamente y nos «lecidamos, si queremos salvar nuestra nacionalidad, arrancar de la decrépita Dictadura los destinos de la Patria.
Corral no sera Presidente ElColmillo Pablito y El Tercer Imperio.
Nuestros apreciables colegas «El Colmillo Público» y «El Tercer Imperio» de la Ciudad de México, vienen sosteniendo una discución acerca de las aptitudes de Ramón Coríal yide las ventajas peligros que ofrecería al pais un gobierno encabezado por dicho sujeto.
El primero de los colegas citados opina que Corral sería un mal Gobernante; el segundo, sin declarar categóricamente que lo sería bueno, considera poco fundadas y hasta absurdas las razones que aduce «El Colmillo» para justificar la desconfianza que Corral le inspira, y defiende este señor en nombre de la lógica y el sentido común, Sin que pretendemos inmiscuirnos en la polémica que sostienen esos dos periódicos amigos, cuyas respectivas opiniones respetamos, por más que estemos en mejor acuerdo con las de «El Colmillo Público. tocamos el asunto porque vemos en él una oportunidad de robustecer lo que con frecuencia hemos dicho acerca de lo lamentable y peligroso que sería para México que Corral sucediera en la Presidencia al actual Dictador. Como «El Colmillo. y por las mismas razones que éste ha dado, estan ios seguros de que Corral seria un pésimo Gobernante. El principal motivo para creerlo, es que Corral ha estado proclamando continuamente, con un tesón que revela su servilismo y su insignificancia, que seguirá. el ejemplo de Díaz, si llegalá verse al frente del Gobierno.
Para la prensa subvencionada, esta declaración ha sido motivo de furibundo aplauso; pero la prensa in.
dependiente no puede considerarla sino como una ¿erríble amenaza. El Tercer Imperio» que no está conforme con el actual orden de cosas, que ataca al Gobierno del Gral.
Diaz, que no desconoce lo funesta que ha sido y es la actual Dictadura, debería, lógicamente, ser enemigo de Corral, puesto que éste, al anunciar que imitará Diaz, anuncia que será también un Dictador. Los oposicionistas de la Dictadura de Diaz, tienen que ser los oposicionistas de la Dictadura de Corral.
Es natural que los que consideran Diaz buen Gobernante, consideren bueno tambien cualquiera que lo lmlte, como es lógico que los que atacamos al Autócrata, ataque¡nos también sus hechuras y mi.
remos con disgusto le perspectiva de ser gobernados, después de Díaz, por uno de sus lacayos. El Gobierno de Corral es el Gobiernmde los tien zyïmx, aliados del Clero: es la misma Conciliación de hoy, la misma corrupción Administrativa; el centralismo, las burlas al sufragio, el aplastamiento de toda ley, la prensa amordazada y perseguida con la cárcel y la muerte, la Ius.
trucción desdeñada, la Justicia escarnecída, la guerra al civismo, la explotación delos puestos públicos, la protección al extranjero con perjuicio dcl mexicano, la esclavitud, la miseria, la deshonra; lo mismo que hoy sufrimos, eso es lo que pa.
ra el futuro nos ofrece Ramón Corral, al ofrecer que seguirá la misma conducta que el Gral. Díaz.
Esta consideración es más que suficiente para creer que Corral será pésimo gobernante, como lo cree «El Colmillo» y como lo creemos nosotros, y extraña que un periódico independiente como «El Tercer Imperio» no haya tomado en cuentag quizá porque se le escapó en el calor de la discusi6u, este arg mento que expuso su contrincante, para fundar su poco afecto al favorito Vice presidente. Lo demás, como la falta de antecedentes de Corral, es cosa secundaria, simple agravante, al que no había que dar mucha importancia.
En rigor, no le faltan Corral antecedentes; lo que le falta son buenos antecedentes. En medio siglo que lleva de vida, no se ha hen cho conocer ni por sn talento, ni por sus virtudes, ni por ninguna de las cualidades que descubren al nombre de Estado, al politico, al director de pueblos; jamás ha culminado por ningún motivo; jamás ha merecido un aplauso de sus conciudadanos; jamás ha producido ni procurado siquiera algún provecho, para su patria. Sencillamente ha sabido enriquecerse. Después de una juventud de miserias, en que Ramón y el Código Penal no siempre se llevaron del todo bien, el hombre resultó capitalista, llegan.
do ser socio de lzábal y Tones en ese gran negocio, tan brillante pe. cuniariamenle como infame y des, bonroso, que se llama guerra del Yaqui. En el tiempo que estuvo gobernando Sonora, desarrolló una tiranía sólo comparableá la de, senfrenada y sangrienta de Bernat do Reyes, y su estancia en el Go. bierno del Distrito y en el Ministe¿lendrá mañana.
TOMO Ill No 22.
rio (le Gobernación, coinciilnófuon las brutales ilemrtncionnes YucaIáu y con el rigor ¡nunca visto que se desplegó colina los ¡veriodislus independientes.
No; no carece Corral de) antecedentes; pcrolosqne tiene son tuu malos, tan poco lmnquilizndores, que más le vnliera no ostentnrlos.
La censura del «Tercerglmperio»
al vrColmlllo» porque éste no tiene candidato y lo declara, nos parece injusta. Para luchar por principios, para combatir y exhibir (á ln Dictadura clencnl que hoy impera, para ilustrar al pueblo acerca de sus infortunlos y de la necesidad de remediarlos, no es preciso de todo punto tener un candidato. Nosotros encontramos natural que, hoy por hoy, no tenga «El Colmillo»
candidato, y no porque no conozca. los políticos, como cree «El Tercer Imperio. sino porque debe conocerlos demasiado. En electo, entrelos hombres que figuran en 1a política actual, no hay uno puro, no hay uno honrado, no hay uuo que no lleve la mancha de su complicidad con la Dictadura. Sería preciso no conocerlos para buscar entre ellos un candidato la Presidencia. Couocíéndolos y siendo honrado, no cabe más que despreciarlos.
El hecho de que la oposición luche sin candidato no significa que no haya hombres capaces de substituir con ventaja Díaz, ni justifica la elección de Corral. Esos hombres no surgen hay, porque su aparición sería su muerte; sabido es que Diaz no tolera competidores; quienquiera que le disputa la Silla Presidencial, lleva más probabilidades de llegar la tumba que al Poder. Tieue candidato el mismo «Tercer Imperio» que combate la Dic.
tadura actual y proclama anhelos de libertad y democracia? Si lo tiene, que lo publique, como desea que vcEl Colmillo» lo haga; si no lo tiene, está en el mismo caso que «El Colmillo. y no debería criticarlo; por último, si no tienecandidato, y por eso acepta Corral, entonces sale sobrando toda su labor oposicionista de hoy, ya que la postre había de someterse un régimen exactamente igual al que impera en el presente.
Creemos que, en realidad, la discusión de «El Tercer Imperio» y El Colmillo» no significa un choque de inconciliables opiniones entre estos dos colegas independientes. El Tercer Imperio» declara no ser partidario de Corral, y es Seguro que no desconocerá las razones de peso que hay para considerar peligroso ese individuo; por tanto, no será dificil que el apreciable colega llegue quedar de acuerdo con «E1 Colmillo Público» y con flOSOt. Tenemos la convicción de que Corral nunca alcanzará la Presiden.
cía. La Nación está axisiosa de ser libre, de tener un gobierno demóCrata que norme sus actos por la ley, y no tolerará en cl Poder Co.
rral, que se anuncia como un tirano.
La Nación no quiere otro Díaz, Que se necesita un hombre para esa obra de Libertad. nadie lo pone en duda. Pero ese hombre surgirá; el pueblo sabrá encontrarlo. 131 candidato que hoy no se tiene, se Su alta en la actualidad. no autoriza para deseenfiar del porvenir y resignarse so.
portar una nueva Dictadura, Si, como es seguro, el Partido Li.
beral se reorganiza, de él saldrá el hombre puro. el hombre del pueblo que, por el voto de sus concludada.
nos, será el encargado de realizar los ideales democráticos y las aspí e raciones liberales de la Nación.