Archivo rebelde en
1904 12 17 007 0
1904 12 17 007 0 black white

EB Lu llburtnd de Imprenta no tiene mÁn limites que el respeto ln vida privada.
ln monty h po: púhllcm Art. de la Constitución.
Periódico lndspsndtsnte de combate.
Cuando ln Ronúbttcnïpronuncte au voz soberana. ari tamano aomotonc dtmtIlL GAMBETTA.
Directori: RICARJJQ. pones Macau.
Jefe de Redacclon: Juan Sarabia.
AÑO EPOCA.
LA DICTADURA ES DEBIL.
OI Como se impuso el Gral. Diaz.
El Gobierno del Gral. Diaz no es un Gobierno fuerte, y no es fuerte, porque es tiráxiico. La fuerza de los Gobiernos radica en el ¡mayor nienor apoyo que laopinión pública les presta, y como las tiranías no pueden contar jamás con el apoyo efectivo del pueblo, las tirnnías son débiles.
Débil es la Dictadura que se levantó sobre las (lcsgarradas prontosas del Plan de Tuxtepec, y si ha podido subsistir durante veintisiete años, ha sido por las circunstancias especiales en que México se encontraba, y que fueron propicias para el etitronizairtiettto de un despotismo, como lo hubieran sido para la implantación de una democracia.
Cuando el Gral. Díaz obtuvo en la ridícula batalla deTecoac el triunfo (lefinitivo sobre la débil resistencia que le opuso cl ilustre Lerdo de Tejada, encontró en el pueblo niexicano un ¡lueblo faligzulo y anhelante dc reposo; un pueblo que, después de haber derrochado heroísmos en las gloriosos rewoluciones de Ayutla y de Reforma, xtnsiaba vívir, dentro de la paz, la vida constitucional que le llïllldïlhíl. cl Código de 57 y que había comenzado renlizarse bajo las lionradas administraciones juarista y lerdista. Era un pueblo dócil y ya pacífico; sentía el cansancio de sus gigantescas luchas y sólo deseaba tranquilidad para él y progreso para la jmtriu.
Es inaudito descaro llaruar al Gral. Díaz pacificador de uu pueblo que estaba. voluntariamente pa»
cificado. El famoso Heroe de la Paz, no fué sino un trastornador vulgar bajo los dos Gobiernos más honrados que lia tenido México; y no es sino es sino un déspota absoluto desde que la pasividad de los mexicanos le permitió colocarse en la Presidencia Sus intentos revolucionarios fracasnron ante la energía de Juárez que lo perdonó desptiés de derrotarlo; pero fructificaron bajo el Gobierno de Lerdo que, por patriotismo y por no fomentar luchas que ya nc quería el pais, se retiró, casi sin resistencia, ante el cabecilla tuxtepecano. El pueblo no toiuó¡ parte en la revalución de uxtepec: la presenció, y al ver que el Presidente Lerdo se retiraba, aplaudió el fácil triunfo del afortunado Caudillo oaxaquefio.
Es vergonzoso para el Gral. Díaz deber su victoria de entonces, no su empuje ni al apoyo del pueblo, sino la generosidad de su enemigo que, menos ambicioso y más patriota, descendió del Poder antes que prolongar una. lucha en la que hubiera obtenido indudablemente el triunfo, pero costa quizá de mucha sangre.
Cuando la revolución de Tuxtepec triunfó, el pueblo mexicano ansiaba la paz. Siendo el Gral. Díaz el único rrvolucionario que hubiera podido turbarla, y estando el Gral.
Diaz en el Poder, la paz estaba asegurada.
Desgraciadamente, el Caudillo tuxtejnecauo devirtuó muy pronto la paz y muy pronto falseó los principios cuya proclamación lc sirvió de pretexto para encunibrarse. La no reelección) se convirtió en continuisino; la abolición del Timbre, en duplicación del impuesto, y el Sufragio Libre en ¡negación coinl pleta del Sufragio. La Democracia que brindaban las proclanlas en que se llamaba tirano al ilustre Lerdo, fue sustituida por un Cesarismo brutal, y la paz, la paz angosta con que soñba la nación para desarrollar su progreso y ejercitar ampliamente sus Libertades, se convirtió en una pazluctuosa y trágica, propicia sólo para las abyecciones, y letal para las virilitlades, El ejercicio de los los derechos fué considerado como sedición; las actividades cívicas se calificaron de peligrosa demagogia; y una par. siniestra, torva, que sofocó implacablemente todos los himnos dela vida, se impuso sobre nosotros y extendió por los ámbitos del país el frío y el silencio de una necrópolis inmensa.
Los pueblos no reposan en un dia sus cansancios enormes. Nuestro pueblo llevaba poco tiempo de vida tranquila citando cl Gral. Díaz iniplantó su Dictadura; estaba aun fatigarlo, y no tuvo ni voluntad ni aliento para combatir abiertamente la tiranía que comenzaba. La pasiv vidad del pueblo favoreció el desarrollo del cesarismo y significó una complicidad indirecta en la obra opresora del Gral. Diaz.
Pero la pasividad no es el estado normal de un pueblo, y no puede durar eternamente. La acción misma de la tiranía, mientras ¡más se generaliza y se prolonga, más ínclignaciones levanta y más impaciencia provoca. El descontento se uniforma; el malestar se extiende y la opinión pública llega ser unánimemente desfavorable al Gobierno que oprime. En ese momento el Gobierno es débil; en ese momento termina el periodo de pasividad y comienza el periodo de reacción.
En estas circmistan cias se encuentra el Gobierno del Gral. Díaz: por eso hemos dicho que no es fuerte.
Tiene la opinión pública en su contra; y la legión de periódicos indignos que sostiene con los fondos del Erario, no consigue sofocar con sus adulaciones estruendosas, el grito de indignación y de anatema que se levanta ya por todas partes. La pasividad lta terminado y empieza, en Lïambio, la actividad política del pueblo, que ya no podrá ser refrenada. En Coahuila estamos viendo con bastante claridad la decisión del pueblo para vencer, toda costa, en la lucha que se ha lanzado.
El Gral. Díaz debe convencerse de que ha llegado el fin de su DiCtadura. El pueblo reclama enérgicamente sus libertades, y es torpe oponerse la voluntad del pueblo.
A1 Gobierno, para su estabilidad. le conviene y corresponde velar por el orden, y en vez de exasperar al pueblo con medidas brutales, debe garantizarle ampliamente el ejercicio de sus legítimas prerrogativas.
Hemos sabido que se pretenden mandar algunas tropas áSan Pedro, Coalr, para impedir que los ciudadanos llEVEh efecto las elecciones de Ayuntamiento, y no nos es desconocido el disgusto que semejante noticiaha producido en aquella poblacióxi.
Esto nos hace levantar una protesta contra esa medida atentatoria, y requerir seriamente al Gobierno para que modere sus desenfrenos, si es que no quiere provocar él mísmo una explosión de cólera en el pueblo. Si la Dictadura se siente DFICXNASI son W, Nueva street. nox. Issa old Phone. 385 R.
débil para luchar con la oposición en el terreno de la legalidad, es por demás que acuda procedimientos brutales que lejos de procurarle el triunfo, solo precipítarán su derrota inevitable.
El pueblo de Coahuila está resuelto vencer en su campaña actual, porque sabe que su victoria lc asegura para siempre la libertad, mientras que una derrota le dejaría merced de la Dictadura que se vengaría de él oprimiéxtdolo, triturándolo. con una ferocidad y con un ódio de que no se bailarín precedente en ninguna tiranía. El pueblo sabe también que la Dictadura es débil, y por más que ésta haga necios alardes de su agouizante poderio. no conseguirá inspirarle temor, sino solo provocar su irritacion.
El Gral. Díaz no debe oponerse la voluntad del pueblo de Coahuila; no debe violentarlo; no debe ya tiranimrlo. Interponerse en el camino de un pueblo que marcha hacia laLibertad. es exponerseá ser arro liado, es obrar con ceguedad y con torpeza Requerimos al Gral. Diaz para que se abstenga de atropellar los coabuilcnses, y ya que no podemos hacer un llamamiento á, su patriotismo porque no lo tiene, hacemos un llamamiento su conveniencia. Su conveniencia le aconseja no procurarse conflictos, oponiéndose qtie los coahuilenses realicen sus anhelos dc libertad y sus esplendorosos ensuefios de Democracia.
Reyes imitando D. Porfirio.
SU TARTUFERIA FRACASA.
Hasta, hoy habíamos visto Bernardo Reyes hiranizar con descaro, Oprimir abierta y cíuloamunte, sin procurar para. sus actos el más ligero bar»
nlz de legalidad. Lo habíamos visto siempre impulslvo y arrebatado; siempre dejándose arrastrar por sus salvajes furoras de troglodlta, sin ouldnrse de ocultar su intervención en s atropellos, sin preocuparse por esconder su satisfaccion nl ver consumadas las bvutaliondes que ordenaba.
Este poco tacto demnisado cinismo de Reyes para oprimir, hizo ln. tlr anlu eyisua la. mas odioso. de las ti»
mulas y acarreó al enfermo dóapota. de Nuevo León el aplastante desprestigio que pesa sobre él.
Tal vez ha comprendido Bernardo Reyes esta. verdad en algún ramo momento de lucidez, y hoy bien tarde por cierta parece que pretende cambiar de política, no dejando de tiranízar, que sería. para él imposible, sino tlranizandm hipócritamente. Se propone imitar al Gral. Diaz que ha tira. nizado, que ha. saolndo siempre sus odios y sus venganzas, pero que ha.
usado procedimientos tortuosos que han logrado despistnr los imbéciles y lo han salvado anto los neoins de responsabilidades muchas veces tremandas Bernardo Reyes se ha. hecho tamtuv to, que era. el únloo estigma que le faltaba.
He aqui un hecho que lo domuetra.
El Sr. Severiano García, buen ciudadano lntaohable patriota. que siente indignación al ver al valiente pueblo nuovoleonés bajo el asienta de la. nefanda. tiranía. reyista, dirigió ul «Dia.
rio del Hogar» una. correspondencia que contenía conceptos desfavorables para. el Gobierno de Nuevo León. y que aquel periódico publico oun la. flr ms. del Sr. Garcia. Bernardo Reyes tuvo conocimiento de esa correspondencia. y como es hombre que nada.
perdona, juró vengarse del autor, y meditó en el modo de efectuar lo. Lo estreno es que no se haya. vongado desde luego, U1 denando contra. el Sr.
García. alguna. de sus proverbiales brutnlidudes, mandáudolo encarcelar ntropollndamonte dostttantlo contra ol una. zersseueirïn forur. y descarada; ln asombroso, lo fabuloso es que Boruardo R» yes haya. retrocede, siquiera.
por un momento, sus fur losas impulsos de hombre primitivo, y haya tenido alguna. calma para meditar en los procedimientos con que efectuar ía.
su venganza. Deseoso Reyes de ooultar su responsabilidad en la, persecuoión contra. el Sr. García, medltó honrlnmentia y daspuña de mucho torturar su poco sano cerebro, formó un plan que se deisurrolló según sus deseos, pero que no le produjo ol apetiooido resultado. Lo que Pov rtardo Reyes (iisourrió fué mandar uu gendarme dela Resnrvnda que aunar a. osmofra con el Sr. Severiano Garcia, para encarcelar esta honrado cirtdadano oon el pretexto de la. riña. con lo cua. según Reyes. el encarcelamiento no aparecía como resultando de la: oorrespondenoia. publicada en el «Dia. rio del Hogar a El gettdnrme provocó la. riña. como se lo ordenaron; el Sr.
García fue encarcelado con ese pretex no y ulezolado con 1o peor de la. Cárcel de Monterrey; pero no hay quien ignora la. verdadera. causa. de esa. prínión arbitrario, y todos acusan Ber»
cardo Reyes que con sus procedimientos hipóoritns no logró salvarse de la responsabilidad de este atropello y si imligu ar muoho más si. los que han conocido su tur pe tzarttiioriu.
Todos comprenden que el Sr. Ga. cía es victima. de una, injusticia, pues es bien conocido y apreciado pm su ltonr atlezz y por sus muchas cualidades, que un ss encuntrarían ni entre todo el rey lsnm y quo jamás han sido tioniwidau por ln turba de bndulutitios y de br ihom á. quH lia, do comer Bernardo Reyes tí cambió de servicios tlogrradmutes. 18. nuestros subsnriptures.
Suplzïamas ¿í Zaspersanas que reciban REGENERA CI 01V, se sírmm envíar desde luego el premïz que es corresponde pagar por sus ruiz:cmïgfiáïoner, tenievuía en menta que ri vw mandan pagar, le. animas el recargo de un añ? veinte por ciento como glam os de ¿aárzmza y girar finas contra. las ran el recargo indicada. las personas que reziban REGENERACION y na deseen rubrcríáírse, le: agradeteremas que nasalevuelwzn los ¿jemfilares que hayan reaïáido, Jara zvííama: el que lesgíremas ¡bar el volar de ellas.
in FRASES llli GRAL. mu.
simuran m, nmoruianro, SIEMPRE EL ENOAÑO.
El Gral. Díansiempre ha tenido el prurito de fingir. El fingimieti to constituye todo el talento administrativo del Dictador.
Las frases que en diversas ocasiones ha preferido el Gral. Díazy que le han servido para que la adulacióu se desate en alabanzas, prueban de un modo evidente que el Dictador no es sincero cuando habla, porque sus hechos no están en consonancia con sus frases.
El Gral. Díaz fingíó respeto la ley cuando al atribulado padre del valeroso Capitán Clodomiro Cota, dijo la frase. hay que tener fe en justicia. Bien sabia el Dictador que no se había de hacerjusticia, y que Clodomiro Cota, que en defensa de su honor como hontbre y como militar había privado de la vida su ofeusor, sería fusilado irremediablemente por consigna del mismo que fingiendo humanitarismo.
se burló del dol or paterno con la frase «hay que tener fe en la justicia. equivalente un sarcasmo ante el dolor del anciano afiigido.
El Gral. Díaz fingió pureza gubernamental cuando haciendo él mismo el panegirico de su tiranía, aseguró que en su administración los funcionarios, y él la cabeza, no hacían política, dedicándose solo la reconstrucción nacional. En touces fué cuando dijo aquella frase tan sobatia hasta la fecha por el ser. ción, fueron felicitar al Dictador Admlnlstrador: Enrique Flores Magenvilísmo. poca política y mllCllEI ad miuistración. Fingió el Dictador al decir: esa frase, porque su gobierno se ha distinguido por la intriga, por la delación, por el espionaje, por la consigna, por la opresión, por la práctica, en suma, de la corruptora política de las tiranías, po litica que requiere toda la atención de los gobernantes con perjuicio evidente de la administración.
Si se analizan otras muchas frases que el servilismo ha recogido como muestras de las virtudes cívicas del Dictador, se encontrará en ellas un completo desacuerdo con los hechos, lo que demuestra que el Gral. Díaz finge cada vez que mueve los labios, que el Gral. Díaz TCPYCSCHÍB HHH CÜlnQdlfl cada. V37.
que discurre en público, y que nada hay más hueco, ni menos sincero.
que el sentimiento que lo anima expresarse como lo haría un mal actor que repite de memoria.
Las fiestas con que el servilismo aduló al Dictador el día Io de este mes, dieron motivo nuevas frases que comienzan hacer fortuna entre los Iacayos.
Entre. ellas hay una que repitgna, porquees engañosa hasta ofender, porque encierra una hipocresía que ultraja. Algunos periodistas dela Capital, rindiendo culto la adulaporque se iniciaban seis años más de opresión.
El distinguido fígaro Ireneo Paz, Director del papel de nlqttiler denominado La lbn ia, pronunció en cl acto de la felicitación un torpe disTOMO IIL Nq La renuncia til Lic. Justina Fernández.
Con motivo dela renuncia que se dice va hacer Justino Fertifinder. de su empleo de Ministro de Justicia, se observa gran inquietud entre los empleados del ramo judicial Se dice que el Lic. Etnilio Pardo sustituirá D. Justino, y que algunosjueces y magistrados van ser removidos por ineptos por venales.
Creemos que la inquietud de los empleados judiciales es injustificada. Al Dictador le interesa que los empleados judiciales no sean honorables y por lo mismo nada tienen que temer esos funcionarios.
Si los jueces y magistrados cumpliesen con su deber, correrían el riesgo de ser (lesperlidos.
Mucho se habla de que se regenerará la administrcióir de justicia.
si el Lic, Pardo llega ser Ministro. Nosotros no abrigamos esa esperanza.
Mientras el Gral. Díaz no ae decida respetar ln ley, los funcionarios judiciales seguirán siendo simples instrunuátttos dc la Dictadura, Verdades Lu. energia. de milïtnnn radica en el pueblo, y en el pueblo dllurlllflll provisiones, resovvrta lnmortsus do hombres, de inteligencias, de voluntades aun no despiertas.
curso en honor dela tiranía, y ela Los ulunmos que asisten las Es Dictador contestó con un discurso en el que dcslizó la frase siguiente. Que los hombres de letras me llamen la atención en mis actos, pero con sinceridad y respeto la ley, y siempre sus indicaciones serán obsequiadas debidamente. No hay algo de histrionesco en esta frase. No hay en ella ese prurito de fingir, de engañar, de enibaucar. Hay alguien sobradamente Cándido sobradamente imbécil que crea que el Gral. Díaz atiende las indicaciones de la Prensa?
La historia de la Prensa independiente bajo la Dictadura militar del Gral. Diaz, desde la hecatombe per petrada cn el personal del periódico El Rejfizálirano hasta la presente época, tacha de fingida esa munifestación hecha por el Dictador, de obsequiar las indicaciones de la Prensa.
La administroción del Gral. Díaz se ha caracterizado por su odio africano la manifestación de las ideas, por su intransigencia morbosa las indicaciones de la Prensa independiente, por su rigor iuquisitorial aplicado los periodistas honrados.
Bajo el Gobierno del Autócrata las indicaciones sinceras y legales de la Prensa han sido obsequiadas con cárcel, con amenazas terribles, con golpes, con balazos, con machetazos, con puñaladas, con confiscaciónes, con robos descarados.
Todos estos hechos demuestran que el Gral. Diaz no respeta las indicaciones de la Prensa, y también demuestran ese afán que siente por engañar y por hacerse aplaudir por los imbéciles que toman sus frases al pie de la letra, por los serviles que las toman como armas para ejecutar sus repugnantes adulaciones.
El pueblo debe comprender que esas frases son dichas para engañarlo, como también derrama lágrimas el Dictador cuando ordena la ejecución de los actos que han dado tan triste celebridad la luctuosa Dictadura.
cuotas Primarias de uno otro extremo del jiaía, son lu. nntterlauprlmu. con quo se but In. nnolón futura, y es menester instrulrlos ¡nu a su misión de ciudadanos libros, que SJAHAN y QUIMnAN, limpios de absurdos y dogmas y de mortales errores religiosos, lunastns para. la TAbertad y ¡nn lu dignidad httmanns. Las palabras dul EvangelioxBlenuventurados los pobres de espíritu. sonia. más espantosa. de los falsedades, que, por aupttolo de slglos hn tenido ii lu. lnunnnldud en un pantano de miseria. y de sonvldutnbre.
No, nol Los pobres de espiritu son forzosamente rebaño, onrno (lo ancla. vlttid y de dolor. lenta ns ltuyn multitudes sobres de espiritu, habrá multitudes de miserables, de botttlns de carga explotados y (lovorudits por una. intima. minoría. de linlrrnins y bandoleros. Llegará. el din. que haya. una.
humanidad feliz, que será. una. humo. ultllLtl que sum y anuncian. Tiny quo librar do pesimismo de la. Biblia. al mundo, umedrontudo y ubrumudo, dos mil años ha, viviendo para la. muerto; pues no huy cosa. tun caduca. ni tun mortnlmente ¡yeligrosa como al viajo Evangelio aomitu, uplluttdt) todavia como un Código moral y soolul. Blu nnvonturados los inteligentes, lol hombres de voluntad y de noción, porque de ellos es el neluo de la. Tierra.
Mientras la, mujer, en uu antigua contienda. con el hombre, ntotlvadn.
por injustas leyes lnlounn costumbres, siga siendo propiedad y armo de la iglesia, la. felicidad social nerd imposible y se etarnlznrd lu. guerra.
entre los dos sexos enomistados. la. mujer no será. criatura libre, compañera. del hombre; no dispondrá de si misma. y de su dicha. propia para.
la. dicha. del esposo y del hijo, hasta el dia. en que dejo de pertenecer al BI.
oerdote, su amo, desorgnnlzndocyoomïuptor al presenta.
La misión más elevada. y noble en una, naciente democracia, es ln. del maestro de primeras letras, tuu pobre, tan menospraolado, pero tt quien lnoumbe instruir los humildes, hacer de ellos los futuros ciudadanos dichosos, los constructores de in. Ciudad de la Justicia y de lu. Paz. En into zona. U SQ UESE El proximo numero de Rogeneracion.