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. RÉCllÉÍlIlZVRAÓlON. La la Juventud His x, El tiro rfipldo y lo. pólvora sin ha mo lion venido snccr ls guerra de entre los elementos (lelPoemu. Ese. so luoimimiento se olrcco nl heroismo, desde quo los combates no son yu. en tre enemigos que se mii un y se embleton, sino ontrs invisibles mecánicos, que luengus distancias se arrojan duchas de hierro y plomo.
Imaginemos por un momento. m0 de aquellos blzurros udulldes de 1M edndss épicos, que upureoiesa en ulglï nos de los actuales campos de batalla.
agitando su noble acero, xml find. valientes voces ¡i combate singular al.
los ofensorcn de su damn: añ. al de su patria; en tuhto ue unnbueno lcgub dé distancia. aves máquinas de muerte. provistas de miras teXagoóplgug. 1a toman matemática lntuliblc untería. elrvióndoles de blanoo el tu gente escudo que en letras de oro ostenta el nltlvo mote del cumsón: g ¿qui estoy. qEáme aqui. ll grande y hermoso una de la. guerru, gracias los modernos periconlonsmlentos ha degeneredo en proseioo oficio mecánico, y el soldado de hoy apenas es un obrero enseñado matar por lurgue trayectorias.
En cambio los adelantos de lu lnte ligencia en direcciones opuestas los medios deiuernn, tienden dessrro liar y der mayor eficacia. y prestigio si otro genero de valor, inerme esfuerzo del derecho, que ha. tomado su nombre de lc noble fuente de donde brota. que no es otrs que la conolen cia. del verdadero ciudadano, y por tanto llámssele valor cívico.
El valor que sólo lis en ls. fuerza en ls destreza. sl bien merece respeto y lnuros cuando se le pone ol servicio de causes ¡ustcs y honor union. Prem convenir en que es una. cualidad c0mún todas las criaturas. Ilo msí la otra, en que una. virtud esencialmente humana y no como quiera. sino como condición de privilegio, en las almns. pues que nu spurecc en el carácter mientras este no haya sido preparado.
para. tau extrsordln cris dlgY AÍÍÏOBCÏÓD; por el culto de un vehemente ilustrao ideal de luflllülil. y libertad. Fuera de la, esfera de los derechos del ciudadano y de los intereses del Estado, cuando esa sublime cualidad impera.
por otros moviles en, al espíritu, se llama. valor moral, pero en unos y en otros casos sus promesas son sirmpre trascendentales. Esa santa. soberbia del alma ha orando religiones eternas y repúblicas ilustres.
Esta linaje de valor es el que los bb jos dela. Américo latina. debemos esmerernos en cultivar y estimular. El otro, al valor que consiste en afrontar la muerte con medios para. dni ls, lo poseemos en grado extraordinario.
El uso patriótico de ese hermoso ve.
lor nos conquistó le inds andencic.
Sd abuso lrntriclda nos est haciendo perder la libertad y el buen nombro.
Pueblos gloriosos y felices lle aria. mos ser si guerdáramos para ciendarla. soberunía. el valor que nos la.
dió, y si ejercitárnmcs pci alinear repúblicas verdaderas el valor oivlco único fecunda para teles empresas.
No se ds. en ls. Historia. un solo ejemplo de que los héroes del valor inerme huyen fundado tirantes. a4 más se vió ¿la virliirlnd del carácter cl amando cui cadenas. Nunca. hs. reñido eleciv smouna elección para. encumbrnr cnpstscrs. Estos suben siempre tiros, y tiros mandan. Cierto es también, sin embargo, que por las srmss llegan algunas veces sl poder hombres honrados y patriotas; pero cuando la suerte premia de esa manera un pueblo en la. peligrosa lotería de les revoluciones, results que el trabajo de reponer al pais de los quebrsntos que ha. tenido que padecer durante ls. inche, absorben por largo tiempo la. mención y buena voluntad del gobernante gaste. los más pode»
rosos medios de su gobierno. Resulta entonces, que aquello que había. de aprovecharse en progreso se invierte en eonvnleceneln; sin contar con que tales cnlamidndes se junta ls. de nuestra natural impaciencia, pues al siguiente día. del triunfo de uns revolución, rsclumnmos todos el milagro de los cinco panes, olvidándonus de que para llegar donde llegamos bemos atrasado los campos y no hemos dejado grano ni para unn. sola de las cinco hogszss del milagro.
Por otra parte, las victorias del valor guerrero no siempre prueben la.
rsz nl al derecho de quien las gana.
El mayor número de soldados, ln. excelencia de su armamento y disciplina, al más hábil arte estratégico de su general, y no pocas veces los varios accidentes que entran en ln que generalmente se llama. la. suerte dels gucrm. pueden decidí! y por lo común deciden del results do de ¡ns bstsllss dando en ocasiones le palma del triunfo quien ménos la tiene mereci de. En tales casos y raiz de ls. victoria en medio de los regucijos de los vencedores la Historia. imperturbnble en su misidn de verdad, concluye ls página comenzada, is víspera, y dice para. que perdurs «Vsncida en el hncho fué aqui la razón, pero continúe.
ella triunfante le luz del Derecho y en el criterio de Justicia En las scciones de guerra que así se pierden, lo que se rinde el vencedor no es sino las armas que se llevan en las menos.
El ideal que en el corazón palpita no capitulo ni claudicn y continúe. rebelndo en los pechos inermes.
No sucede otro tanto en las victorias del civismo. Los vencidos por el esfuerzo de este. virtud del ánimo lo rin¿QD 105. 9901511. voluntad ideas.
Tel io vemos en el seno de los parlamentos en que un poder opresor ha 1ogrsvdo disciplinar una mayoría incondicional le cual no se atreve sino apenas con su voto silencioso y mudo, ls minoría. scoberdnda. Mes en medio de ese vergonzoso mutismo de obe«
diencia por una parte y de esa. carencls de audacia. por la otro, yárgnesa un dis. un cet dele. viril, nn orador ¡ln miedo; sube la tribuna. y desde allí que es una. cumbre, nl cuente r1 crecido número de sus contrarios ni plans: en las escasas voluntades que slnán de seguirle. En ts instante, el orador es león par ls fuerza; es guila por el vuelo. Habla, y su ps. lsbrs. llana. de ls maïntfld y del imperio con que todo no le coraje ¡e im no penetra en le; conciencias de innto inundan; de; loz ts enellu emo»
ciones lentes han ende vibrar lu ñbrsn emociona, entre como luz en donde in neón está, on tinieblas; liar mins, acude. mueve. parsusde y srruv Avalon cívico. e li nano americanatrn, ti. tnl extremo puicntcé irresistible, que les filas Jururnentndus se ol vldun de lu. consigna, y de entre ellos salen 9, nn vntos independientes quo redlmc su decoro. que triunfos tun gloriosos, esos triunfos de la razón sin urmns; victorios del carácter ensublime exalta nlón de heroísmo cívico No tiene el valor guerrero buzones tan hermosas como las hflllllllll) del cívico deuuedo, sun cuando el dóii de elocuencia acampada veces tambl ul genio militar; pero la em rosa. pqr los polabrns entonces enno lecldn, hs resultsdo luego inferior les Soldados. oáolomn. Napoleón arengúndoles en Egipto: 41 Desde ls alturu de esas lrsmides, cuurentn siglos os oontemp un. Esos diez palabras del genio armado dun unn nueva victoriu ln. Frsnein Mii chauu, héroe cívico, hace mucho más con un breve upóstroie: guns. una inmortal victoria pero. le. humunidnd entere. Fué el o el din en que Brezé, el muestro de ceremonias de lu Corte, por orden del rey mandaba la asnm les. que se disolvlesetdd s, 1380. vuestro omo, rugió Mlrnbeau. que squí estamos ren nidos por la voluntad del pueblo, y que sólo podrá. arraneurnos de nues¡
tros puestos ls fuerza de las bayone»
tas. Allá, al grito de Napoleón, los silos contemplan: aqui los siglos se finmlllsn. Allá. un soldado impone su nombre si ln. Europa: nqni Mirubeeu destrons todo un sistema de prlvlle gicns, y do. al mundo enteroln. oonqulsv ta de los derechos del hombre. Puro no hay que confundir, no. ls, arrogancio del clududano con ls. soberbia del isccioso. Para, poder desplegar le altlvez cívlcu en la demanda y defensa de sus derechos, necesita el hombre haber aprendido cumplir con entereza sus deberes. República y equilibrio son sinónimos cuando se trate de esas dos condiciones en le acción de los asociados. Los guiïpos lagunernsbles no son sino tlrannelos en gnllsdurn, que ls. incubadora de las revoluciones ampolla. luego. Mel podrá mandar bien aquel que no supo medianamente obedecer. Esto, que es un aiorismo de la. milicia, es también un axioma del civismo. No tiene ls li hertad mayor enemigo que la licencia. veces el despotismo no cs más que el, resultado de la. evolución de un buen hombre, acaso con propósitos do y descorazonsdo por iestlncclonea revolucionarias, se vuelve huraño, desconfisdo, codicioso y absurdo, en una pnlubra, tirano. La licencia. fue ciosa es siempre injusta. á. los agravios de le. injustin no resisten sino las almas consagradas un ideal elevado.
cabalmente nos hemos prendado los hispsno americanos de la forma de ¿gobierno más complicada. que hayan inventado los hombres, como quiera gue es la. más perfecta de todas Lg. monarquía, el dmpeNO, el sistema colonial, trdo eso es en extremo sencillo y facilicimo de comprender; tan simple y cómodo para hacerlo funcionar, así por los que arriba, mandan como por los que abajo Übsdflfiñfl To dos esos mecanismos se neducen une difer ia. entre dosplanos.
no iorbaïpor su propia. gravi tmióïiTy metódicemsnte, ermartiilo de la. autoridad. En el pleno inferior aguunta el yunque, es decir, el pue bio. Pero en le. República. todo está en un mismo plano, y no existen en olla. nl martll o nl yunque. El pueblo s, la. vsz, poder activo y oomuni nd pasiva. Con la conciencia de su propio bien, manda; y con ls. conciencia. de sus deberes se obedece sí mismo. El mecanismo de la República. demoorática, sea el gobierno del pneblo y para el pueblo, constituye le maravilla de los dos últimos siglos.
Los sistemas anteriores producían tan solo el orden, y veces le justicia El sistema nuevo reunió en un solo resultado aquellos dos bienes y además le. Lihertsdyque es el bien supe emo. Mes para. que este prodigiosa invento funcione correctamente y Dueds llenar sus multi les y Ieeundos objetos ¡qué de cui ados ha. menester. qué regularidad en cada ima. de las partes que io componen. qué suma.
de inteligencia en ceda. uno de los elementos de su fuerzal ¡qué rigurosa.
exactitud en el radio atribuido ceda.
uno de los movimientos de su maravilloso engranaje! Cuando el equilibrio falla. del lsdo de ls comunidad.
amenaza. la. anarquía.
La. República genuina, es, pues, la empresa más ardua y complicada. en que hemos podido empeñarnos los pueblos jóvenes, con sangre inflamable, que poblamos las zonas ardor osas de ls. América. en donde el sol, por contrarios modos, nos inclina ¡í la vez is moiicie y le rebeldía Mientras los gobernantes falacias se calma ln férrea marica del despotismo, nosotros dormimos la siesta; y al denpertarnos la guantada. corremos el monte cercano y nos pronunciamos.
Para eso si nos sobre. ei valor los hijos de la. cálida América Trátese, por el contrario, de defender nuestros dercch con la ley y las instituciones en le mano y con ls razón en los 1a. blos; y habrá de verse que ánimos valientcs, que no tiemblan ante la grave posibilidad de una. muerte obscura ingles losa. recibida. en los campos de le fscciómse vuelven prudentes en demssin ente la perspectiva de nnns cuantas semanas de mcditativo encierro en un calabaza, de unos meses de íorzoro pasao por países extranjeros Casi pudiera afirmarse que pertenece al estudio de ls patología ese extraña aberración de los caracteres en nuestras repúblicas. Peligros hay en verdad, para el ejercicio del valor cívico, según el grado de educación, según ls naturalezs delos violentos instintosïiel tirano que haya. que combatir sin atras armas ue las de una nltlvsz convencida. ero desde luego que no habia de merecer el excelso nombre de virtud una cualidad cuyo ejercicio no slpsrejese sacrificios y riesgos. Ua udedsno que no se atraviese de»
fender firme. ten Dz y resuvltsmente ls Micra religión de su: derechos. tun sólo porque por ¡ss calles andan 6sbln os secnestrando los hombres dignos, darle todavía mayor ocasión para el ridiculo y el arcas nio que el énno oflcinl que ls anunciate nos re ra: el cual debiendo ¡vencer con»
tre c! enemigGLqus en retirada ¡e bs gclebrns. le ser un hombre bueno y que nsustuDel plctin, replegó con su trono in comba.
tir. Por qué nn ntucusUstedi. le preguntó indignado cl jefe. el con suma naturalidad le contestó. Porque todavia tiren, ml enernl. En las luchas (le civismo hay quo ubunznr también. aunque tlron todoivic. En esos contiendas rige lu mia mu; disciplina quejan las oumpullul!
gnerrerus. Sl un tribuno suoumbo, otro tomo lu pulnbrn; sl un periodista cnmotro toma. su pluma; ni más ni ménos que lince el voluntario desurmndo cuando recoge el humcunte lusll del veterano herido, y continúa disparando con el sobre el enemigo. Dal como en los bélicos asaltos no se contienen los avances hasta. que lu. zunju no este colmado. de cadáveres y sirvun éstos depuente peru llegar ti. lu fortalece, ns los soldados del civismo no deben cesnr en reponer sus bajos hasta. que yu no quede espacio pura.
contener los bravos de vulor Incrme. Cuando los pueblos no están educndos en el eyercicio de esc linaje de energía, los extrev los ds los gobernantes terminan slsnlpre por producirlurevoluoión urmudu, sin que se huye pusndu antes de llegar esa. última. razón de los pueblos. por las nivillzudas transacciones de la noción público: primero en le. lol mn de con seyo Dltliflóllfll) cl gobernante que se desmnndu; luego eirel modo dc ndmoniclón cirounspecte, poro viril; y ultimamente en le resuelta. luchs, pero siempre en la forma de una. oposición razonable y rnzonudn. Cuando este extremo de ln actitud del civismo se hace necesario, y cuando la oposición se conduce respetando las personne y siendo inexorable para con los hechos puniblrs, produce el efecto de un poderoso disolvente que eorroe la. bese de conservación que todo autoridad por solo el hecho de serlo, se crea; insta que ulslndo por completo el gcbernante arbitrario, no pudiendo lu charoontrulu fuerza invisible lntnngibie que le nslilrin, se sxtirguo al tin en espasmos de vano furor y en actos de crueldad inútiles. lis entonces que ls codicia. sugestlonu, con su consejo medrom y egoista, uhogundw un el desdiohnd todo sentimiento de coraje y honor necesarios peru acometer uns resistencia final y caer siquiera con el respeto de los valientes, ya que no con la absolución de las buenos.
En nuestros pueblos hispano americanos (salvo las excepciones que forhulecen la le de los que creemos y no desespsrumos) se han ensayndo todos los temes de revolución lmuginablss; y parc las que vengan habre. que raoulentar los viejos programas, frios todos ellos, muchos ya. munidos ¿Por qué no probar ahora. con la. paz? Las hazañas del valor guerrero nos han snlauilndo. por qué no darle una oportunidad de ensayar las suyas al valor cívico?
Es incalculable lo. fuerza que puede llegar ucumiïlsrse con la mera. ssociscicn de las convicciones. Un solo hombre paren sdido de sus derechos, constituye una ener is poderosa. Un pueblo lznbuido en misma. y noble idea, es formidable. Podria. comparársele unn inmensa bateria. cargada de electricidad, cspsz de generar extraordinaria fecundidad y también capaz de producir. estragos infinitos.
Los Gobiernos que respeten css fuerza.
de la. conciencia. colectiva, la utilizan para el progreso y para. la prosperidad general Los gobernantes que la despreciar: y provocan, desaparecen :con su estallido. La. energía. cívica. es luz es rayo.
En la gran República. que tüdfirndmircmos como modgjg democrático.
css. fuerza maravillosa es la que la.
sostiene y equilibra Si siii no hay soldados, es porque el pueblo; cada.
cuatro años. se sionmwlrel Capitolio y desde allí se gobierna sl mismo Durante esos cuatro años se titula Presidente, pero al finalizar ese lapso, se baja de su curul y vuelve llamarse pueblo.
Cualquiera que de peso y sin tiempo, sin simpatías sin la seriedad que se requiere para. el estudio de las sociedades humanas, vea. esa. República de prósperos trabajadores afamados en los negocios y en otros medios de adquirir, podría imaginarse que es una. gran mesa. de indiferentes para los intereses. políticos, y or tanto, fácil para imponer le un ré men tiré. nico en el gobierno. Pero lniéntese siquiera alterar una. sola. letra de los artículos que ccnssgren su derecho, y se verá esos millones, de trabajadores, abandonar sus lsbrunzas, mostradores, butetes, talleres y isctoríns, ríen los instrumentos de trabajo sl caer de sus manos, y con sólo el si lencio de las máquinas que por lo insólito del ceso oesarian de agitarse y regir, bastaría. para que, quien quiera que lntentsse imagi naaa el atentado se sobreccgiese da pavor, y para que le viniese a le mente, si jamás la tuvo, le concepción de esswclossl y estupenda. energía. que se llama. le. conciencia de un pueblo, en ls plans posesión de sus derechos y apegado ellos como su propia. vida.
Jóvenes hispano americanos: Colgud reverentes espada y el fusil revolucionario de vuestros padres, y no los toquéis sino en el caso en que la Patria os reclama ls. d: ienss de all sov beranín. Pero si no ueréis que la.
Patria. ven jsmss en pe lgro su existencia soberana, contribuldnfi hacerla.
respetable y grande pnr lo. práct ca de las virtudes ciudadanas. de todas las ¡males es como alma. y fundamento, el valor cívico, BOLET PERAZA IMPORTÁNTE.
suplicamos las personas que por no amptwr la subscripción. REGENE.
RACION se sirven dleiíolverio, póngan ctm clandadad sus alambres y me dime: ciones para lima rias de nuestras listas Para la. devolución no hay viscosidad de gastar en timbres.
Agrwdewïenws nuestros nocivos subscrípioru se sirvan perdonar el que no lea amamos limpios las ejemplo res de Lo: mi meros y pues en virtud de haberle «guiado las ediciones de dichos números, solo podemos servir ejemplares ya usa.(Las. En ¡lidad de la carencia tic los nu meros y algunas personas recibirán duchas números nnwdíamnxcnu que hagan su pedidos, pero puede» atar scguras d: que se los enviaremos.
La persona que nos envíe el importa de diez Aubscripcionapm un año. recibirá una Eublcrípcíón grato.
y con el sólo eatrépitc que produci id «o í í v3 una docena.
lllYlllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllliái Las favoritas del Gral. Diaz.
El Gral. Díaz, para gobernar al pueblo mexicano, no sólo no ha buscado, sino que ha desecbsdo sistemáticamente el concurso de la inteligencia y de la honradez. Su programa es de brutalidad y de opresión, y para sostenerlo no ha necesitado inteligencias que guíen y cerebros que piensen, sino sencillamente brazos que ejecuten, instrumentos sumlsos que acaicn ciegamente las órdenes de la voluntad qu; los domina. En los principales puesiorpúbfia cos, en las mayorgesflslfituras, ha co?
lacado el Gral. Díaz precisamente individuos que se caracterizan por su miseria intelectual, séres vulgares y rudos ïfúé aiyfvenencumbrade su insignificencia, sienten por su protector la gratitud zoológicade los canesá los que un amo generoso repleta de sabrosa y abundante pitanza. Dofienden al amo; lo obedecen sín titnbear y lo secundan en todo y para todo, la menor indicación.
Uno de estos inválidcs del intelecto, que goza del favor del Autóeratsi y que al Auiócl ata sirve con fidelidad canina, es Manuel Alar»
c613, que acaba de ser reelecto Gobernador de Morelos, como premio de sus buenos oficios para con la Dictadura. Anote la reelección de este funcionario no hay que preguntarse qué bienes hizo al pueblo que mejoras procuró al Estado; hay que preguntar, por el contrario, que males acsrreó sus gobernados, con beneficio de la tiranía.
Hace ocho años que el Gral. Díaz hizo Gobernador Manuel Alarcón, arrancándolo de su vida de nómadu y poniendo fin sus corrcrías de blzduino. Alarcón, insignificante como político, obscuro comio milítsr, ayuno de moralidad y paupéni mo de cerebro. era el hombre propósito para servir de instrumento la Dictadura; para obedeccrla ciegamente. sin discernimiento y sin conciencia. cambio de sumisión absoluta raniizó su protegido impunidad y apoyo en todo sus actos. resultó ¡o que era de esperarse; el mimsclo favorito no se ha preocupado del bien general, sino del suyo propio: ha buscado el balago de los adula clones y se ha dejado dominar por el tinierillo Eugenio Cañas que es quien mejor ha sabido mareado con. el turíbulo. Alarcón y Cañas han causado la ruina del Estado; pero han hecho su fortuna y las de sus parientes.
Cuando Alarcón ascendió ála Primera Magistratura del Estado, nn tenis ni uns sola propiedad: hay, posee seis mngnificascasasen Cuer«o w6 «a para con el Centro, el Dictado: gs Í «a v6 «G «é r9 «v6 un convencen del Dr. Rodríguez para enfermedades «le las Señoras. um mejor que ningún otro remedio el Infarto, ln Híperirofin, lllCCraClOnos. Flujo blanco. Cáncer, los trastornos de ls MellOpïllHlfl edad crítica y, en general todaslas afecciones (le la cintura. iilnl hay fléïffibse reconocer ni up ¡wiihlctqvvll que TÓHIESE antes LA SALVADORA. con la seguridad de encontrar la salud En Droguerías y Boticns, un peso el pomo Las pedidos al por mayor, diríjnnse nl Consultorio del Dr. Rodríguez 2o de Santa Catarina número Dirección por Correo, Apartado lI87n MéXlC0. El Dr Rodríguez no ateudeiá pedidos menores de Depositos: Eu Guadalajara, Droguería Continental de Silva Berrueco y llo En Puebla, Droguería de Mercaderes, de Roig Sure. En Orizaba, In de la Reforma No 36. Contel «Eu Vomcruz, Droguería Vcrnvruznna. le ll lullcr Sucszwlïn Mérida, Droguería umnsular de y. Díaz y Díaz,. 5ÏllllllllllllllllllllllÏlïïlllllllllllllllllllll rededor de esa cíudad; es dueño de la Hacienda de Temilpa que vale cuatrocientos milpesos, y obteniendo piugües ganancias. sl monopolizar las cosechas de arroz en todo el Estado, hn llegado figurar entre los principales banqueros de Morelos.
Eilgeuio Cañas, el alma de su Gobierno, era cscnblentc (lc un Juzgado Menor de Teiecaln, con cuarenta pesos dc sueldo al mes hoy es poderoso numulario, Director General de Rentas, Recuudsdor de contribuciones, improvisado Ingeniero Civil, Electricista y Agrónomo, y dueño (le una Empresa del fuerza cléctiicu, que recibe fuertes sulrvencíouesdel Gobierno del Esta tie y del Ayuntamiento de Cuernavaca. El Inspector delas Fnüïíïlï rales del Estado, es el Teniente Coroncl Julio Alarcón, hermano del Gobernador. Al entrará desempeñar, hace ocho años. el empleo que hoy ocupa, era caballerango de la Hacienda de Temisoo, y hoy, es dueño de dos ranchos productores de arroz y maíz, de tres grandes ca.
sas en Cuernavaca y del Ferrocarril urbano de included, todo lo cual representa un capital muy considerable, que no pudo por cierto ser formado con losáhorros que proper: cionaris uu modesto Sueldo de Jefe de Rurales.
En Morelos, como en todas partes, se observa css milagrosa productividad de los puestos públicos.
Los funcionarios son séres privíle gisdos en cuyas manos el dinero obra prodigios: disfrutan sueldos bastante humildes; pero con poco que desempeñen un cargo, se hacen capitalistas y propietarios por no sabemos que procedimiento maravilloso.
Los hechos que se han señalado en el Gobierno de Alarcón. lejos de darle lustrc, lo han desprestigiado. tales son, entre otros. el asesinato ¿frustrado del digno ciudadano Pe»
dm Alcázar. de quien quisieron deshacerse las autoridades dc Jona Catepec, y los brutales atropellos de que fué víctima en Yantepec la sra, Guadalupe Rojo Vd. de Alvarado, Editora de «Juan Panadero. Ni siquiera como militar tiene algún mérito el reelecto Gobernador de Morelos. El orgullo con que Alarcón ostenta su inmerccido grado de Coronel, inspira lástima los que medianamente conocen los osds gloriosos antecedentes del alto funcionario. Junto los hechos de Manuel Alarcón, resultan casi hormérics epopeya las deslustradas ha zañss del policía Bernardo Reyes. Apenas las siniestros Acordadas pudieran dar idea de lo que fué en un tiempo el hombre escogido por el Gral. Díaz para hacer sentir su Dictadura en el desventurado Estado de Morelos.
En Morelos no hay garantías, usvacs; tiene terrenos y montes n!
porque la Justicia ha quedado redu. «o «e í «a v6 «a «o «o «O «no ¿E llléééiééléááláé orar!
Ééélééléé¿é¿l¿il. l¿¿éééléléll La. Poderosa. Senadora.
cuya reputación es bien conocida. en todo este país, acsbs de establecerse xas. Sana todas. lse enfermedades, sin aplicar di óías. también curs, cualquiera. distancia por medio del maravilloso poder del Espíritu con el cual fue nacida.
Elle es ls. mejor sdívinadnra. en el Sur, siendo la séptima bíjs. de la séptima hija.
Nunca hierrs en cambiarla suerte Doctora ALV ESSA MATTHEWS.
Calle Laredo 70R. Antiguo teléfono 308 li.
nuu. cida las consignas espeluzantes de Alarcón; no hay mejoras públicas, porque sólo se busca el beneficio del Gobernador y sus favoritos; la bancarrota de la Hacienda equivale la prosperidad económica de los que la manejan; la Instrucción Pública está en manos del Obispo Plancarte; el Comercio está muerto, los caminos pésimos; pero la tiranía está floreciente, aplasiándolo y absorvíéndolo todo, y alimentándo su existencia monstruoso con la ruina del Estado el infortunio ciudadanos.
de los El Gral. Día? aplaude la láhor tiráuica de su fiel instrumento, en las Cacerías que Alarcón organiza para sol az del Autócrsta, este acon. seja su favorito que no cambie de conducta, que oprima. que persigs, que se imponga El Gia Día7, en su desmedido orgullo, no quiere comprender que los excesos de las ¡iraníes son ire»
mandas provocacíoues para la pa.
ciencia de los pueblos.
Sensible definicion.
El del mes que hoy term: lille cíó les trcr y media de ln tania en ls ciudad de El Paso, Tex. el honrado liberal Sr. Ti nz Sánchez El Sr. Sánchez se distinguió ¿nom PN por su patriotismo. por sn honra dez por su amor al próylmcv La desaparición de hombros Porn. el Sr. Sánchev deja un vacio en la humanidad.
Deseamos consuelo y resignación su honorable familia permsnentemanigen SsnÉAntonlo, Te