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REGENERAOION.
13 disposición ataca la. soberanía tle los Estados; porque la Federación no puede, por medio de una ley, dejar sin efecto como pudiese en caso (le contradicción, las definiciones que la legislación local rló sobre una materia que forma. parto ¿lol estatuto personal delos ciiïclndános del Estado.
Interminablc os le lista de las imperfecciones (lel código aludido, algunas todavia.
más trascedentnles que las citadas y soria imposible, como ya dijimos, opuntarlas todas en un solo articulo.
Para concluir, hablaremos del art. 497 que es enteramente deficiente para su obieto, como se pnlpó en un coso presentado ante los tribunales.
Se mandó correr traslado de una demandaáB. y El primero fué notificado, pero el segundo, por camino (lc domicilio, no lo pudo ser. Soi días después de la notificación de cl actor pidió que se notificara C. por medio de exhorto, que en cuanto e se diera por Cülllicvtltlïl ln dcmanda en sentido negativo. El juez acordó de conformidad, causando B. un agro; vio evidente, supuesto que los téi minus comienzan contarse después de la último notificación y nun estubo pendiente (le notificarse Se apeló (lol auto, y cl ucz, con fundamento del art. 197 le ¡logo apolación, porque ésto declara apclables, unicamente los autos que deciden un incidente y on el caso no se habia decidido ninguno.
enoomio. No siempre se consigue que los jueces estén dotados de estas relevantes prendas y esto obedece la. repugnancia y ln fiilta de fé con que oourrimos al recurso do reposición.
Es llbCusAFlÜ ampliar el art. 497 pero.
que comprenda todos los casos en que hay gravíunoii irreparable, aunque no se hoya decidido incidente ninguno.
La revisión del Código Federal es forzoso y urgente.
Tenemos la perfecta convicción de que si se accede por la Srin. lc Justicia efectunrln, lo comisión que se nombre, ha de nombrurse como se nombran todas aquellas que han (lo percibir sueldo; es decir, por cuanto tengan influencias y recomendaciones y no por que tengan aptitud. y los conocimientos necesarios. Pero nos es ingente tenor un buen Código. Acudamos ¡í ésto necesidad. Quo la comision nombradn aproveche el sueldo, que cs 1o que ella aspira, hagamos nosotros el trabajo; 1acrfoccioncinos la obra, que os lo que nosotros aspiramos.
Coleccionzulos en las columnas de mmicvistn, los estudios relativos cuela uno (le los artículos (lei Código, la comisión no tendrá más trabajo que apropiarse las ideas discutidos, su tarea será cómoda, ylos resultados satisfnrfixi aprcminnto necesidad publica cn que en ln cctualidutl nos encontramos.
Antiguamente tenímnos unn legislación dificil de consultan. pero que llenaba todas C0139 91 WÜOIÜOJ. S? l711 ll 11l 0 011. 11 las necesidades. Hoy está (lcrogado por cl innumerables casos que causando gravá 01 nuevo cgdigo, y ¿ste o, íuepgg Pam 110.
m9 P. abl C115 1115 YCÜWÜÏÜ nar el vacio que ha dejado lo derogación que el anodino recruso do reposición por que ¿KL implica.
contrario imperio, que solo puede inter ponerse con esperanza ¿le éxito, cuando se cuente con la buena fé y clara inteligencia del juez, porque os cloro que IIILlS. frailmente evitamos un error que corregimos ya cuando cl amor propio sc encuentra interesado en sostener nuestros netos pasados. Si es meritorio y sinnpúticu lo conducctn del hombro que dé satisfacción una dama, es porque alli está la humillación Méndez (looia. en su (líscurso inaugural del (le sus ¡nales lmsiones; castigo Vbllllltnïlo bienio do 1900 4901 (lo sesiones de la Aque se impone y por 1o mismo digno dclcadomia (lo Jurisprudencia y Legislación, ANTONIO HURCASITAE.
LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA. ABATIÏIENTO MORAL DEL PBOFESIONISTA.
El (listínguidv; jnrisconsulto Luis. im