Archivo rebelde en
04 01 12 1927 7
04 01 12 1927 7 black white

ii a l. it is i w. vb». u. c. gr e u. º» pero ninguna comulga Con mi sentido común. torcionado, otroshasta deseando esto último, un ver si asi la. er. , gºí. n, s. u. :Í Íicnt ivciitnna nao ¡Que escándalo, que tristeza. Pero eso es lo que compone el gremio de Caidereros. por qué? que se debe semejante fraccionamiento hecho y festejado por tanto aspirante al socialismo y a la nnitica ción obrera? Cómo es posible. que después de veinte años de Calderero Social se llegue a seme jante idiotismo? Se rá que los caldereros se han vuelto ignorantes a fuerza de experiencia y lucha social? Se vienen muchas interrogacioues por este tenor,. La causa no está en ninguno de esos asuntos a que estas preguntas se refieren; la causa está en que todo por servir se acaba; o mejor dicho, cambia de forma; y cambia. no por antojo de alguien que sepa ordenar, sino que cambia de forma por que la ley natural asi lo exije. El hombre, por ejemplo, dura en cierta forma un momento de la eternidad, luego por obra de ese gran poder de la naturaleza, deja su forma, por que ya su existencia no es posible después de cierta edad. Así los mun dos, asi los soles y así los universos a través de la eternidad iolinita, cambian de forma; y todas las cosas de esta índole obedecen enteramente a la misma causa.
Ahora bien. nuestro caso social, es uno de esos casos naturales en que li gados a una edad social ya suficiente, es ºbligatoriamente natural, el cambiar de forma. Es necesario comprender esta razón si quereinos, y si nó, las cosas y los ll chos nos ob igrrán a hacerlo, aunque sea tal vez algo tarde. Hechos los cuatro pedazos y tal vez cinco, si mal no estoy seguro de nue tm gre. frnio; y sin la mas mínima esperanza de convenir para estar untñcados por que como alguien acostumbra decir, ninguno de los contrincantes quiere bajar. e de su Macho Pinto. unor a que solo abase de CRONI. nos alrviamos. otros a que no quieren ni oler a CROM. siquiera, otros con su libertad flamante vuelta idolo y otros formando parte de una Confederación de Transportes. que no puede transportar nada a la fecha, y todos unanimernente contribuyendo con semejante desacuerdo a que el gremio sea cual fuere su sociedad, sea ex Raza comprende la necesidad de la unificación total: el control se ha perdido, la confusión nos ha invadido ha ta el cuello, y no es posibie seguir existiendo asi; es inútil el tiempo perdido en el Calderero refiriéndose a las obras de Prudencianó González como Comité (i. neral de Aprendices Mexicanos, etc. etc.
Aunque se trate de hacer conv :ncic nes y sangrar con su costo a los distintos compañeros de las distintas iiarnantes agrupaciones de nuestrº o frcio será inútil, será como querer colocar un puente para ir a dar un paseo a la tuna; pero, por qué semejante pesimismo? Preauntará la razón de algunos.
Por que hay odios individuales sembrados en nuestros rudos cerebros de obreros, y esos odios reclaman de que exista en nosotros una nobleza de carácter capaz de perdonar y cer olvidar los recuerdos ingratns; como esa nobleza estamos acostumbrados a crear la humillación y a sentirla como tal y aunque comprendemos todo esto, es impo ib e pract: Coi esa nobleza porque no esta mos, aunque sea doloroso el decirlo. a la altura intelectual que esa necesidad requiere. He ahí por qué no ha sido, ni es. ni será ya posible la unificación del gremio; Calderero. Silo hay una eee ión: que un amo tirano nos bicie ra el favor de brindamos un poco de opre Ón, como decia en su moraleja el compañero Aguilera en el número de el CALDERERO. Sólo así y con ascos mil; lo caldereros se reconciliarian.
Pero no es justo y pecariamos de traidores a la clase trabajadora, si dieramos lugar y tiempo con nuestras tantas agrupaciones, a que la tiranía de la Administración nºs hiciera uniroo Nuestro deber es hacerlo antes ¿Como. Desbaratando tºdas esas uniones de nuestro oficio y llendo a engrosar con los elementos del Departamento de Fuerza Motriz y Maquinaria; una nueva n ión que no abogue por el engrandecimiento de un solo oficio, si nó que a cabando con los antagonismos gremiales, hagamos todos un solo cuerpo, pero Viene de la a. plano.
imparcialidad precisas para que obre ros y patrones queden satisfechos?
Fuera de que no bastaría que esta personalidad reuniera tales condiciones, ino que, además, seria preciso que las partes creyean que las tiene.
cosa mucho más difícil, sobre todo en Francia.
Podemos suponer el caso de no Gobierno Federal o local de arraigo capitali ººta. amigodécidido de las empresas, y entonces los fallos de las Juntas de Conciliación tendrán forzosamente que reflejar ese espíritu y convertirse en un arma contraria a los trabajadores. pnes, incuestionable en el pleno siglo XX. cuando la independencia y autonomia de la JUSTICIA se proclama como una necesidad imperiosa, primord1al. irresistible, tal no existe en una de las esferas más impºrtantes del derecho novísimo, en uno delos campos de acción donde los ideales más puros y elevados del socialismo tienen a realizarce.
La justicia obrera sufre el con trol de los gobiernos: cae bajo la censura delos representantes del jecutivo local Federal. Hasta ahora los trabajadores no han palpado los inconvenientes del sistema, porque la politica dominante los favorece, pero cuando les sea adversa, entonces abominarán de las juntas como de ttn1institt10ión reaccionaria, capitali. ta y odiosa.
XXX Un ejemplo nos va a demostrar los inconvenientes del control que denunciamos. Los ferrocarrileros eE declaran en lmelgr en febrero de este año. Mas la Secretaría de Industria y Comercio interviene en el asunto calilica ilícita la huelga. Los intere sados acuden al paro con una fe en Este recurso y un. firmeza en su actitud, que envidiarnos los ab0gados lidad las llamarnos. i!
Cárdenas. octubre 21 de 19 27.
que iio creemos en la justicia y despues de la engorrosa tramitación con siguen un fallo favorable de la Suprema Corte, enel que se niega a la Secretaría de Industria y Comercio fa cultades ¡constitucionales para decidir de la licitud de la huelga. Como dicho fallo era de esperarse la Secre taria, con sagacidad indiscutible, pocos dias antes de que aquel se pro nunicara. organiza violentamente, por medio de Decreto presidencial, anticonstitucional, a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. y ésta con precipitación verdaderamente ferrocarrilera. vuelve a conocer del conliicto que originó la huelga de marras, y consigue una sentencia ad.
versa a los huelguistas.
El fallo de la Suprema Corte sirvió para maldita la cosa, y los ferrocarri1eros se encontraron con que en la junta Federal de Conciliación quien mandaba era la Secretaría, porque el voto que decide la discusión y de ti sonomia la sentencia. es el voto del representante del Gobierno Si alguna vez la justicia ha depen dido de los ejecutivos. a través de toda la República, es incuestionablemente en la novísima, Original, y revolucionaria justicia de las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Loor a los. constituyentes de 1917; leer a sus admirables leyes de rege neración politica económica religioso social. Que descansan en paz los que han muerto, y que contemplen admirudos su divina obra los que viven. daa nda. Pal ares. La desigualdad social se sostiene por la violencia, yempi ar la violencia para cumbatiria es usar del derecho de contestar a la fuerza tim la fuerza. aria cual según sus aptitudes. cada cual según sus necesidades. Calderero y de cualquiera de nuestras agrupaciones como en la actua Águsfín ¡nunca.
no los de un oñcio, sino todos los oficios que trabajan para una sola industria. NOTA: Si la Administración del HCALDERERO no publica este artículo; con ello continuará su egoismo gremial, causa de nuestras derrotas y Solo así podrimros hacer una UNION que no limomié lo que le pertenece, que lo exija. y que sea obedecida, no por las buenas influencias ni por lá tima, como hay sucede con las llamadas Sociedades. sino que se le entregue lo suyo, por que se le respete, por,, que se le sienta. alguna ventaja. Mien tras los ferrocarrileros no trabajemos socialmente en esta forma; andaremos toda la vida. como vulgarmente decimos: Pi0ando Cbneco y orquetados en pulgas, y con la ñrme convicción de que estas son elefantes. Caldereros. Muera el egoísmo gremial. Mueran las Uniones de alicia. Viva una nueva Unión Industrial Ferrocarrilera; esta gran UNION que merezca nombre y respeto; y que muera esa apatía de tanta sociedad cara y buena para nada. Solieito contrincantes que hablen desde las lineas del Calderero a favor de la Unióu deOñcro, tienen la palabra los compañeros de oficio a.
de nuestras afrentas.
conrraiaao CABRAL: Tal vez otro periódico quiera hacerlo. J? mzrez.
Esta es mi contribución colaboradora. le encaresco que si no le es posible publicarla; me la regrese; haga de cuenta que no llegó a su mesa de redacción. No admito que sea mutilado este artículo: lado o nada.
a lavorar todos por to otro estilo en mis iraces porque contradrrta un caracter. Por favor.
No admi. Á¡Íuar Nola de la rcdacrr rbz: Esfe raáar o te rn¡irr mr la! rama lo desrn su aviar: no. tr le ¡m quitado letra 7:z brma: ar esta no rar made, rzr a. thhz of a: rco a ó¡z.
vz