ÑWLDUI. W Sn lsll Taraex.
lN de in. ¡ona tin¡rn oa nvlflnleuhrx ïlAi IÑÑIVÍW Hbgflnd u, lmpronm no tiene mia llmltoa que el respeto ln vldn privada In moral y a la ¡m! Dúbllonrnn. de lnConntlluclón.
tu. u. u. e v, uu««n. st w;u.
Perlónlno Independiente (le combate.
Direotgr: RICARDO FQORES MAGON.
Cuando I: Rauúbllm pronuncle su vor soberana sam Forman snvllnlnrse dlmlllv GAMBETT4 Jere de Redaccion: Juan Sarabia AÑO 2n EPOOA.
Oficinas. 107 North channlng Ave. SAINT LOUIS. M0. brll 22 de K905.
Enlered un second cintas lnnucr. hrnnry 27, 1905. nl the ¡root olllee nl Bulnt Lanka. Mo, under ¡hu A: HI Congress o! March a. 1810.
Po Elite enenionistt.
Febemls comumr todo peligra de invasion. En otro lugar, bajo el rubro de Porfirio Díaz pone en peligro nuestra nacionalidad, publicamos un artículo de Los Angeles Ex.
aminer que no podría ser más audaz puesto que, so pretextos humanitarios, pide la intervención americana para acabar con los horrores de la guerra del yaquí, consideran.
do que el gobierno mexicano es no solo impotente para remediar tales horrores, sino su causante di.
rectoy despiadado, cosa, esta última, absolutamente cierta.
Los articulos que hemos venido reproduciendo de periódicos americanos sobre esta materia, no nos alarrnarian si fueran aislados, si no parecieron tener entre sí liga concertada; y ni aún asi nos afectarían como resultado de los esfuerzos débiles y sin eco de algunos revoltosos filibusteros incapaces de impresio»
nar la opinión pública, de arrastrarla su lavor, para realizar su intento infame y cobarde de una invasión.
Pero cuando vemos que comenzando por el Presidente Roosevelt y su poderoso partido, un espíritu de conquista y una sed de dominio, un mareo de grandeza, comienzan perturbary corromper los principios democráticos que sirvieron de base la formación de esta gran República; cuando vemos que la política expausíonista, más que un platonismo que encienda en entn.
sissmos béllcosá la juventud amerlcana, imprevisora irrefiexiva, es na necesidad, es una solución al Eroblema económico, que mina y debilita esta al parecer inquebrantable nación; cuando vemos que pnra aplacar le excitación de millares ¿le olarerqsrque hoy, iacuden a las huelgas y mañana acudirán, como lo anuncian, la revolución con el fin de sacudlrse bajo las banderas del socialismo, la tiranía del capital, se piensa en engrosar el ejército, y para no dejar ocioso ese ejército se le lanzará aventurasp los pretextos abundan se prescinde de ellos. cuando olmos Roosevelt dar una nueva y personal interpretación la Doctrina Monroe y quesn prensa en coro la prohija y vulgariza falseando la primitiva teoría, y pervl: tiendo el criterio público; cuando acaba de pasar la infamia de Panamá, la más típica, para no hacer mención de otras, entre ellas la guerra en Filipinas donde se registran actos de barbarie, sin nombre; cuando da el espectáculo el Presidente Morales traficando con su nación, entregándola los Estados Unidos, y cuando, sobre todo y ante todo, contemplamos la propia decadencia que nosba llevado la corrupción administrativa, la tiráanía de Porfirio Díaz y el fanatismo embrutecedor del clero que destine y debilita espantosarnente las sociedades donde extiende su destructor?! y sutil influencia, entonces si nos alatmamos y pedimos una vez más nuestros concludadanos en nombre de nuestra nacionalidad en peligro, que se yergan y fortalezcan, que se libre de la tiranía omínosa que nuiquilu nuestras fuerzas y tiene postrado y degradado nuestra Patria.
Nuestro peligro no está en el poder yankee, está en nuestra propia debilidad; y nuestra propia debilidad se origina de nuestra sumisión, de nuestra falta de valor y de resolución para librarnos en nuestra propia casa de la corruptora tiranía que nos entregará maniatadosal extranjero como vemos que hacen otros tiranos con los pueblos cobardes que se les someten, como vimos que hizo Santa Ana, quien hoy Justo Sierra llanta benemérito, y como hará Porfirio Diaz sin escrúpulo alguno el sucesor que se ha designado tan impúdico como él.
No está el peligro en el yankee que como ya lo hemos dicho en anteriores artículos, necesita atender serias dificultades interiores bajo la apariencia de su florecimiento imperturbable, y cuestiones internacionales no menos graves y dellcadas, con naciones fuertes; el peligro está en nosotros mismos, en nuestra. debilidad, en nuestra des.
unión, en nuestra vacilación para imponer nuestra volunrad contra la fuerza brutal de la tiranía; está en nuestro indeferentismo, en nuestra apatía que todo lo aplaza. si hoy no sabemos desembarazarnos de los propios tiranos teniendo expedito el camino que nos da la ley y el camino que nos imponen nuestro deber y nuestras exigencias de hombres libres, mañana, tampoco sabremos sacudirnos el yugo extraño ni opondremos resistencia alguna ála ínva sión. Nos venderá el tirano; el clero se pondrá con sus riquezas y poderosos elementos del lado delinvasor; lo favorecerá el capital extranjero invertido ya en México; de su parte, en actitud neutmhmás ignomlniosa aún, aitarán todos aquellos que viven empleados al Vservigio de, ese capitalí u masa del pueblo que no siga al fraile en su ceguedad y embrutecimiento, estará demasiado pobre y miserable, y aletargada bajo el peso de esa miseria, para no saber prestar contingente alguno y además estará amedrentada incierta, víctima como ha sido de tantas explotaclones, las clases menos incultas, si están corroidas por el egoísmo y la relajación, y el vicio, y degradadas por la adulación y el servilismo ¿qué defensa podrán tampoco oponer. Ni qué defensa harán con tales elementos y en tal situación, los patriotas, desunidos desarmados, quienes la cobardía general no seguirá, quienes el indiferentismo glacial no querrá oir?
Debemos vigorizarnos con el ejercicio efectivo de nuestros derechos, con el uso práctico de nuestras prerrogativas; debemos unir nuestros esfuerzos, imponer nuestra voluntad la tiranía que ya vernos que abismo nos precipita; libiarnos de ella, constituir un gobierno que sea genuinamente del pueblo, en donde tengamos acción y no seamos como ahora cosas, obedientes siervos. Vigorizados en la lucha democrática, en la acción incesante como hacen los ciudadanos de este pais nunca inactivos, siempre ardientes en el ejercicio de sus derechos, dispuestos en todos los momentos sacrificarse por ellos en vez de permitir que alguien se los arrebata menoscabe, así vigorizndos, asi listos para el combate, podremos oponer invencible resistencia una ositda invasión, invasión que entonces nl siquiera se presentará. Al que se ve resuelto y fuerte, ese se le teme y Se le respeta; la ola expensionista buscará otros cauces por donde rodar si choca en nuestras fronteras con la muralla de nuestro patriotismo y nuestra fuerza, en vez de la debilidad, la bajeza y la traición de un gobierno corrompido, de un clero traidor y también de un pueblo debilitado.
Roosevelt ha tenido la audacia de decirlo en su último discurso en San Antonio, Texas, Debemos comportarnos de tal modo que ninguna nación débil que se wrong. bien tenga miedo de nosotros y ninguna potencia fuerte pueda oprimírnos perjudicarnos. ¿Y qué entiende por manejarse bien? El calificará según sus conveniencais. Son los pueblos débiles sus tutoreados, y dispondrá de ellos su arbitrio. Comienza no parecerle bien el robo y la matanza que Porfirio Diaz y Ramón Corral, Torres Izabal practican en la inhumano guerra del yaqui.
Observando que el pueblo es débil y que 7ra se maneja 522w, la intervención está de antemano sancionada por el mismo Roosevelt. Pero si el pueblo se hace fuerte (y lo será si sacude su criminal apatía, lo será si no permite el entronizamiento de la tiranía, el avance alarmante del clero y la explotación de las clases desberedadas; lo será si se une, si lucha y en la lucha ise vigoriza para corregir sus males internos los más enervantes, los más peli grosos. si elpueblo se hace fuerte y está listo y preparado para la defensa, la doctrina que Roosevelt aplique será la que tiene preparada para los pueblos fuertes, la de las cordiales relaciones, la de los mutuos respetos, la de los mutuos temores.
No dejaremos de insistir en futuros articulos sobre tan grave cuestión.
Basta de inacción, de vacllación de temor; fuerza es erguirse para estar preparados contra el más grave de los peligros que puedan ameoazarnas: contra la invasión extranjera.
intrigas de Bernardo Reyes.
No conforme Bernardo Reyes con seleccionar para empleados de su administración individuos que acusan una falta absoluta de honorabilidad y que están dispuestos ser sus cómplices en los asuntos más cenagosos, extiende su influencia corrnptora hasta algunos servidores del Centro que bien pudieran desoirle y limitarse llevar sobre sus frentes el estigma de siervos voluntarios de una Dictadura abominable.
El Administrador de Correos de Monterrey es uno de los empleados federales catcquizado: por Reyes.
Desde hace mucho tiempo hemos estado recibiendo informaciones que revelan la criminal sumisión de aquel éste.
Un hecho reciente ha venido evidenciar la veracidad de nuestros informantes.
El 16 de Febrero último apareció en la capital de Nuevo León el primer número de El Eco Social, semanario independiente. Sus redactores de antemano sospechaban que tropezarían con algunas dificultades para lograr que fuera registrado como artículo de 2a clase y por ese motlvoy con el objeto de evitar que la Administración de Correos acudiera stibterftigios y esgrimiera pretextos con tinte ¡le legalidad para dificultar Ja circulación de El Eco Social, acordaron que el Sr. Galdino Vázquez administrador del citado periódico, se presentara con tal carácter al Jefe de la Oficina Postalá fin de suplicarle le sumínistrara los datos ¡necesarios para requisítar debidamente la solicitud que sc debia elevar eu demanda del registro en cuestión.
El Administrador de Correos con inaudito ciui mo. violando precep.
tos de ley expresa sobre la materia.
se negó obsequiar los deseos del señor Vázquez quien en virtud de esa xiegativa arbitraria se esmeró en form ular conforme las disposiciones postales vigentes, la solicitud que presentó el r9 dc Febrero ocurso que fue desechado so pretexto de no estar conforme la. ley.
Según indicaciones personales que cl aludido Administrador de Correos se vió precisado después hacer al Sr. Enrique Herrera, redactor dc lil Eco Social, nueva solicitud se presentó el 13 de Marzo último, la que hasta la fecha no ha sido contestada.
Es de advertir que el Sr. Prof.
Pablo Lives, reyista impeniteute, obtuvo sin dificultad alguna el registro de su periódico La lilscuela Nueioleonesa con un escrito seEl nenllnn Continuamos hoy exhibiendo la corrompida Administración de Emilio Pimentel, no ya con la esperanza. de que el jesuita anti ica se corrija, sino con el fin de mostrar al pueblo oaxaqueño los desaciertos de su gobernante para que, conociéndolos, trabaje porla elección de un hombre honrado que no sea lacayo de Porfirio Díaz sino servidor del Estado que le confiere su poder.
La Ley de Hacienda del Estado en su artículo 96 previene, que en los primeros dias del mes de Enero los dueños, encargados administradores de cualquiera negociación manifiesten ante los Jefes Politicos el número, nombre, carácter y sueldo mensual de los empleados que tienen su servicio.
Hay muchos pequeños negocios que son atendidos personalmente por sus dueños ayudados ÚHlCamente por personas de su familia. Naturalmente los dueños de esa clase de establecimientos no tienen la obligación de manifestar el número, nombre, carácter y sueldo mensual de los empleados porque carecen de ellos. Sin embargo, los Jefes Políticos, y muy especialmente el de Pechutla, Manuel Esperón y de la Flor, no hacen aprecio de la ley lo que ba dado lugar que se cometan muchas injusticias que consisten en multar las personas que por no tener la obligación de hacer la manifestación que se refiere la Ley dc Hacienda, dejan de hacerlo. No hay para que afirmar que las multas pasan los bolsillos de los Jefes Políticos.
Muchas personas han ocurrido Pimentel pidiéndole la condonacióu de la multa basándose en la ley. pero Pimentel no babecho justicia.
no»
Manuel Esperón y dc la Flor Administrador: Enrique Flores Magenuiejante al formulado, el citado r9 de Febrero, por el ¡Xdmiuistrntior (lc El Eco Social.
La actitud del Allulllllatfïldoï de Correos indudablemente obedece consigna de Bernardo Reyes, el más feroz enemigo del periodismo independiente; pero confiamos en que los entusiastas redactores de El Eco Social perseveraráu en ln obra iniciada y lograrán encauzar su publicación y dignificar con ella la cause que defienden.
El segundo semestre de nuestro periodico.
Está para terminar el primer semestre (lc nuestra publicación y tenemos que hacer fuertes gastos para comenzar ¿l seguindo sentustrc que comienza en Alayo veniclcro.
En tai virtud agradcceremosá nucsu. tros apreciables subacriptores que comenzaron recibir REGENERACION desde Noviembre zniterior, se sirvan enviarnos la mayor brevedad posible el intporte adelantado del segundo semestre.
No dudamos que en vista (lc nuestra explicación. IUCHIFOS umablcs subscriptores nos ayudarán euviando el importe de su subscripción por medio de Giro Postal luternacioual. Express, Iiillctes órdenes de Banco, y en caso de ¡que no sea POSlblC hacer el envío de dinero por alguno de esos medios.
pueden hacerlo en timbres postales.
a renenelnn.
íflngfiïá Para llegar a ella hay que ser vlriles.
se está enriqueciendo: El (zx galeote de Teotitlíu del Caruiuo multa por cualquier pretexto, y se aprovecha de la mayor parte de las multas; hace uso de una especie de chantage muy en boga entre las autoridades que consiste en amedrentar ¡í los ciudadanos con la consignación al serví, cio de las armas, para obtener cantidades por el rescate; ha explotado varios pueblos fingiendo repartos de terrenos; laranchería de Chacalapa le arrancó una considerable suma por ele.
varia la categoria de pueblo; al concurso de Eckstein y Hoffmann le arrebató un potrero para poner él el ganado que ha pillado los vecinos. Esperón y de la.
Flor formó un Ayuntamiento compuesto de idiotas; se ba apropiado dela banda de música de ese Ayuntamiento; ha conxertitlo en serrallo la mitad del Palacio Municipal; el Presidente Municipal no tiene facultades para aprc»
hender y encarcelar delincuentes;la policía Álunlcipal no reconoce otra autoridad que la del Jele Politico. Los obreros deben regalar su trabajo Esperóu y de la Flor, pues el que cobre es consignado al ejército.
Jefe Político todo el mundo es negociante y ¡í todos los obliga ¡i pagarle fuertes cuenta que él es el principal negociante. Felipe Tapia y Esperón y de la Flor han saqueado Colotepec, Chacalapa y están en vísperas de hacer lo nnísmo en Pocbutla con el reparto de terrenos.
El Jefe Politico de Zimatlrin, Leoncio González, lleva su cinisrno al grado de llevar un registro de los vecinos que pueden pagar su rescate. Por supuesto que solamente los vecinos que puedan cncontribucionesl por capital moral, sin tener enlmd qamibáñey. TOMO llL Nt 25.
riquccer al Jefe Político pnratsulvursc ¡lol servicio militar salcn xorteucios. tlgunnu ¡ver zonas pldcn ul (lobicrno que los conceda prórroga dc un mes para hacer su excepción conforme ln ley que rcglnmcntó en el listado cl servicio militar obligatorio, pero nada consiguen. Entonces piden amparo, cl Juez (lc llixtrito José Vicente Brioso cu vez (le obrar cuulormc la ley. se pone (lc 21cucrdo con Pimentel para pro.
veer en el asunto. veces, cuando se decreto la suspensión del acto reclamado, u la víctima se encuentra en Yucatán la hizo tlcsutlztrccer llnmcl Suntibtiiicz.
lil Juez de Distrito pone la dclcusa cuantas iT :tl)nuIn )C(lC. C1 u cuando José luós il. ll tl tiene interés cn algún negocio, hay que t, la rapidez con que obra el iacayo Brioso.
Pimentel im procurado rodearse de lnanrlolcros. llacc tres años fué Juez rlc Insiuticiu «le Chorrjpzm, Junu Ro. tlinu. ¡1, trlz Ktc mcnlc célebre por los proCetlljunonlos brutales. ne empleaba lpnru obtener «lcclrirzxunncs (lc los T605. quienes sc los ulzmtlalya pulgar. cuando Cstubtm en esa posición se lcs aplicaba unn bucna cantidad ¿le limón cn las plantas delos pic a. Otra voces eran ttlcrtcmuntc daÜidllUh cn el inturior dela prición. Don Juan Fulgenciovccíuotlel pucblodg Alotepec lo mandó colgar porque tlidho señor le cobrubu mil pesos que le adeudába; una vez suspenso el señor Fulgencio, fue martirizado aplicáudole fuego en las plantas dc los pies. La corte de Justicia mandó practicar una minticiosa averiguación acerca de esas torturas; la culpabilidad de Juan Rosaliuo Silva fué debidamente comprobada, pero no se le castigó, sino que simplemente se le removió de empleo, pues cuando Pimentel se recibió del Gobierno (lel Estado, Silva fué nombrado Secretario del Juzgado lr Penal de la ciudad de Oaxaca, en cuyo puesto se hizo odioso por sus crueldadcs. Como Pimentel necesita esa clase de Torquema.
das, Silva ha sitio nombrado nuevamcnte Juez de Choapam. Los habitantes (le ese Distrito están indígnados por cl nombramiento desemejantc bandolera.
Pimentel en lugar de JHTC girse, hace una guerra sorda nuestro periódico. Haortlcnado su lacayo Guillermo Esteva, wGerentc de la Sucursal (lei Ban¡co Nacional en Oaxaca, un beato entregarlo ¿i los científicos, que lprmenga ¡l los dependientes. del Banco que serzi xcpzxrurio dc su icruplco cl que ¡c sulrsrrlba 211i lcljxlclcltcl tluíllernrozlEstcva hace pu blico alarde «le all l fanatismo. lo cuztl no Obstet para que figure. u Para e. no Presidente (lcl Club cncan.
ltcmo queda pcruízllczzzzrcute lrrrilos donde se han registrado cscziutlnlos. ue harían CÜTHJCCC!
hasta Iuurretaó ai esbirro LloEslctïi ¡mr adular y complacer. los gobernanites (lCSiLlHlLL las labore. rlel BauI sco. como lo prueba l tlliillllfl (l robo que consumió I corredor Contreras por la ineptitud (lLl SCX ll Gerente Esperamos que (l ¡un bin «muqueüo no pcrnntrrá. nc lc cnlgnñe cn lo. próautno william. no permitirá que se Yffilllil P1 mantel. ni 0l l. LHLT en cl error de postular eunucos. u talla de Félix Díaz.