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BIOGRAFIA DE ELI ALTAMIRANO Página 23 ya existen partidos reformistas, y a veces sus representantes se llaman socialdemócratas y socialistas. Lenin, Obras Completas en español, Tomo 33, págs. 364 365. Fragmentos de: Los Comunistas y el Movimiento de Liberación Nacional. Periódico AVANCE No. 47, 28 de octubre de 1982. EL CAMINO AL SOCIALISMO La crisis planteada es aguda, profunda, absoluta, integral. Una sola área de la vida social, política y económica de Nicaragua no está libre de sus efectos.
Incansablemente lo hemos dicho, y lo seguiremos repitiendo. la vida lo viene corroborando. Todo cuanto existe marcha bajo el signo de la crisis. Es real, urge salvar a Nicaragua cuanto antes, y por eso es imprescindible el Gobierno de Salvación nacional. la clase obrera corresponde el principal papel en esta lucha. Pero no es deber solamente de ella, sino que de las diversas fuerzas sociales de la nación capaces de responder a las tareas históricas de la patria y de responder también a la lucha por un porvenir superior.
Nosotros somos comunistas. Nuestra meta es el comunismo. Pero antes de edificar la sociedad comunista tenemos que construir el socialismo. Pero el socialismo no es una invención, no es una simple forma literaria de ser, no es poesía, no es demagogia, no es retórica, mucho menos miserable y retorcida. Ante todo y sobre todo el socialismo es una realidad material producto del desarrollo histórico de la sociedad.
La especie humana inevitablemente tendrá que ir al socialismo; nadie puede detener su marcha. Pero tampoco nadie puede saltar las etapas del desarrollo para caer de repente en el socialismo.
El socialismo resuelve los problemas fundamentales que plantea la misma sociedad burguesa; viene a resolver lo que no pudo y no puede resolver el capitalismo.
El socialismo resuelve problemas, no crea problemas; no agrava los problemas históricos, los resuelve de manera fundamental.
El socialismo nada tiene en común con la repartición de miseria, con la distribución de calamidades, con las limitaciones, las incapacidades. El socialismo, por tanto, es el resultado de dos grandes elementos: bases materiales; es decir, fuerzas productivas, fábricas, mano de obra altamente calificada, producción en grande mediante técnica moderna, de una parte; cultura universal, educación, espíritu y psicología socialistas, de otra.
Camaradas: no se dejen engañar por los embusteros, que gustan meter gato por liebre aprovechando la ignorancia.
La estatización no significa socialismo.
La expropiación no quiere decir socialismo. Saben quiénes son los campeones a expropiar? Los monopolios. Los monopolios expropian cada minuto de cada día sin cesar y sin pledad.
Ya lo explicaron Marx y Engels, en defensa del comunismo. En el Manifiesto Comunista dicen: y los grandes expropiadores de tierra, campeones a expropiar y aplastar a los artesanos, a los pequeños productores, nos llaman expropiadores a los comunistas.
El fenómeno de expropiar no quiere decir socialismo. Somoza expropió, el fascismo expropio, el imperialismo expropia, y yo no sé a quién se le puede ocurrir que el somocismo, el fascismo y el imperialismo son socialistas por el hecho de expropiar.
Estatización, nacionalización y socialización de los medios de producción son tres conceptos diferentes, con antagonismo, incluso, entre sí.
Un gobierno no necesita ser revolucionario muchos menos comunista para proceder a la estatización o a la nacionalización de medios de producción y de áreas de la economía.
Sólo la socialización de la propiedad responde al socialismo. La socialización de la propiedad está por encima de la expropiación, de la estatización y de la nacionalización, pues lejos de todo espíritu monopólico, individual, privado y antipopular, responde por entero al interés social y surge como la expresión material de la formación espiritual profundamente democrática, progresista, de las masas populares.
Por tanto, el socialismo no se puede trasplantar mecánicamente; es resultado incontrastable de la evolución histórica de la sociedad.
Estoy diciendo esto porque es necesario dejar bien sentado que para llegar al socialismo tenemos primero que sacar al país de la guerra, democratizarlo profundamente, rescatarlo de la crisis, reconstruirlo, incrementar sus fuerzas productivas, desarrollar sus relaciones de producción y cultivar a nuestro pueblo en el espíritu de la nueva sociedad, en el espíritu del socialismo. Esa es una tarea larga e histórica de la