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6 SPARTACUS SPARTACUS designados por la fuerza del Gobierno de obreros y campesinos. Prometo abstenerme de toda acción que pueda atentar al buen nombre de los ciudadanos y de la República de los Soviets; consagrar, además, todos mis pensamientos y mis actos al ideal que consiste en la emancipación de todas las clases trabajadoras. Juro a la llamada del Gobierno de obreros y campesinos exponer mi vida para defender la República de los Soviets contra cualquier peligro, de cualquier parte que venga y dar todas mis fuerzas y mi vida en la lucha por la República Rusa, por el Socialismo y por la fraternidad de los pueblos. Si faltara a las obligaciones aquí expuestas, todos me desprecien y las duras leyes del régimen revolucionario me aplasten. Los socialistas Japoneses a los Japoneses a los Bolschevikis jóvenes socialistas. Fué la expresión de la glorificación instintiva del martirio y la expresión del resentimiento contra la intervención extranjera.
El lado trágico de la cuestión está en ésto, que precisamente cuando los Bolschevikis, bajo el peso de la responsabilidad del poder, se volvieron moderados, conciliadores y dispuestos a cooperar con los otros elementos, ellos fueron transformados en extremistas e irreconciliables. Fue asegurado para ellos un nuevo poder sobre las masas. El fanatismo revolucionario fué exasperado en sus espíritus y el antagonismo de la vida económica, es más fuerte que antes.
La muerte de cada campesino que caiga, volteado por los fusiles aliados, no hace sino arraigar más profundamente el sentimiento de lealtad hacia la institución.
El Soviet puede ser suprimido, pero no puede ser destruído: se reune secretamente y se vuelve objeto de devoción religiosa.
Los elementos más combativos, más capaces, más jóvenes los que constituyen el porvenir del pais están concentrados en los Soviets. Cuál es la base de esa lealtad hacia los Soviets? El Sovietes una organización estatal sencilla, que los obreros y campesinos comprenden fácilmente.
Es una institución tan natural, que estallada la primera Revolución y destruido el orden antiguo, los Soviets se constituyeron espontáneamente en cada ciudad, en cada aldea, y se establecieron en toda Rusia, Ellos han dado la tierra a los campesinos y a los obreros el registro de las minas.
Pero, más que todo, ellos han dado la libertad al pueblo y un sentimiento de la conciencia humana y un instrumento con que los campesinos y los obreros pueden trabajar por sus propias finalidades.
Con los Soviets, las masas han conquistado el poder político y las masas juzgan que los Soviets han funcionado bien.
Respecto a las faltas y a los errores de los Soviets, ellos conservan la misma actitud que con sus propias faltas y errores: son indulgentes.
Las tentativas de conmover las masas, acusando de corrupción a los leaders de los Soviets, desacreditan solamente a los que de esos medios se valen. La tentativa fué hecha en Julio y Agosto del 1917.
Pero cuando fueron presentados los documentos de la acusación contra los jefes, la sentencia del pueblo fué no culpables y las masas se pasaron con mayor celeridad al bolschevikismo.
Con respecto a la Rusia Central, es necesario elegir entre estas dos politicas coherentes: Los aliados harán una expedición militar tan poderosa de aplastar los Soviets, impedir que vuelvan a surgir y substituirlos con la otra autoridad: la monarquía, los cemsturs, la Duma, apoyada por las bayonetas extranjeras.
Se obtendría una calma superficial a cualquier precio, pero se determinaría también una atmósfera de antagonismos de clase tal de rendir imposible cualquier organización de la Sociedad.
Esta chocaria continuamente contra la conspiración de los elementos más jóvenes y conibativos de Rusia y contra el sabotage del régimen ejercido por una parte de los campesinos y por la totalidad de los obreros. El Soviet Central de los Ferrocarriles, elegido por todos los ferroviarios, está compuesto por 28 boschevikis, 10 socialistas revolucionarios de la izquierda y sólo miembros de dos partidos de la derecha. Este sabotage se practica actualmente en Siberia, donde los Soviets no están aún demasiado desarrollados.
Apenas las tropas extranjeras se habrán retirado, la Revolución volverá a empezar. Los obreros y campesinos restablecerán su propia organización de Estado, la que ha sido aprobada y experimentada por ellos: el Gobierno de los Soviets. La otra posición lógica es: reconocer la República Rusa de los Soviets como Gobierno de hecho y dejar que este trabaje solo para sus destinos. Los partidos de la izquierda no se han solamente abandonado a orgias de destrucción: ellos han grande y eficazmente llevado a cabo la obra de reconstrucción.
De todas maneras, si ellos son incapaces en organizar a Rusia, ellos mismos, necesariamentie, abrirán el camino a los partidos moderados.
En este caso, el cambio no determinaria la revuelta catastrófica que vendría en cambio determinada por la otra politica.
DI Mientras el naciente imperialismo capitalista japonés desembarcaba fuerzas militares en Siberia con el deliberado propósito de contribuir, en común con los gobiernos de la Entente a derribar la organisación de los soviets y apoderarse de regiones que son una fuente de riquesa, los socialistas japoneses dirigian el siguiente manifiesto a los compañeros rusos. los compañeros rusos. Desde el principio de la revolución rusa, nosotros hemos seguido con entusiasmo y admiración vuestra intrépida actividad. Lo que vosotros habéis hecho ha tenido una influencia enorme sobre la psicologia de nuestro pueblo.
Nosotros protestamos indignados contra la intervención de tropas japonesas en Siberia porque tememos que un tal acto pueda obstaculizar el libre desarrolio de vuestra revolución.
Nos duele que nuestra debilidad numérica nos impida desviar el peligro que os amenaza de parte de nuestro Gobierno. No os podemos ayudar en manera algwi perseguidos como estamos.
Pero os asegurarnos que el rojo símbolo de la revolución flameará pronto en el Japón.
Os mandamos copia de la moción por nosotros aprobada El Comité Ejecutivo de los socialistas de Tokio y Yokohama.
un imperialismo desenfrenado. menos que no quieran ser engañados por los ideólogos del imperialismo, los socialistas de todos los paises deben firmemente desear la reanudación de las relaciones internacionales, y todas las fuerzas del proletariado internacional deben ser dirigidas contra nuestro enemigo común: el capitalismo internacional. Solamente así los trabajadores serán capaces de cumplir su misión histórica. Los socialistas de Rusia y de todos los países deben hacer lo posible para inducir y ayudar a los trabajadores de los países heligerantes a fin de que sus ataques converjan, 10 ya contra los otros trabajadores, pero contra la clase dominante del respectivo país. Nosotros tenemos fe en el heroísmo de los socialistas rusos y de nuestros compañeros de todo el rundo. estamos convencidos que el espiritu revolucionario se difunda por todos los países.
LOS COMENTARIOS DE LA PETROGRAD PRADVA ALBERTO Rhys WILLIAMS.
El juramento de los ejércitos revolucionarios MOCION DE LOS SOCIALISTAS JAPONESES Los soldados del gobierno de los Soviets hacen juramento con estas palabras: Yo, hijo del pueblo trabajador y ciudadano de la República de los Soviets, me enrolo en el ejército de obreros y campesinos. Prometo, frente a la clase obrera de Rusia y del mundo, respetar mi condición de soldado; hacer a conciencia la instrucción militar y defender los bienes del ejército y del pueblo y custodiarlos como a las pupilas de mis ojos. Prometo observar estrechamente la disciplina revolucionaria y obedecer, sin discusión preventiva, las órdenes de los comandantes Nosotros, socialistas del Japón reunidos en Tokio, expresamos nuestra profunda simpatia por la revolución rusa, a la cual rendimos homenaje. Nosotros reconocemos que la revolución rusa si al principio pareció una revolución política de la burguesía contra el absolutismo, efectivamente es una revolución del proletariado contra el régimen capitalista. La transformación de la revolución rusa de politica en social interesa no solo a los socialistas rusos, pero a los socialistas de todo el mundo. En todos los países, el orden capitalista ha logrado el más alto desarrollo, culminando en Los socialistas japoneses se oponen a la segunda guerra ruso. japonesa como lo han hecho por la primera. Todos nosotros recordanaos las protestas formuladas por los socialistas japoneses cuando su gobierno comenzó la guerra de Crimea en 1905. Sabemos como aquellas protestas provocaron una serie de persecuciones contra aquellos compañeros. Durante e inmediatamente después de la guerra el Gobierno japonés no quizo suscitar desagrado, pero más tarde las organizaciones socialistas fueron disueltas y sus componentes arrestados y condenados. No obstante, el socialismo no ha muerto ni aún en el Japón. Pequeños grupos socialistas existen en algunas ciudades, como Tokio y Yokohama. La carta enviada por los grupos de estas dos ciudades lo prueban. Estos grupos protestan contra la intervención militar japonesa en Siberia y se adhieren al programa boscheviki.
Es una gran satisfacción para nosotros, que los socialistas del país más reaccionario del mundo expresen un tan claro concepto sobre el importante problema de la revolución mundial. Igual